Audrey, exquisita en "Breakfast at Tiffany's"
Desde que me operé la miopía, hace unos años, no salgo de casa sin gafas de sol. Al no necesitar gafas graduadas permanentemente (sí de cerca y negras y redondas, de pasta), no sé salir a la calle sin unas gafas en mi cara. Quizás sea que me siento mas cómodo ocultándome pues me gustan los gorros, los cuellos altos en los jerseys, las chaquetas, abrigos y las gafas de sol. Me siento muy incómodo en verano, con poca ropa, al contrario de los demás. Y me gustan las gafas grandes, no las pequeñas. Será por que me tapan más. Y me gustan las redondas.
No digo que yo me pondría todas estas, pero me gustan.
Y me gusta la protección (no precisamente la solar) que ofrecen las gafas de sol. Dan un aire distante y menos accesible. Yo me siento como Greta Garbo de incógnito. Como si así me evitara firmar autógrafos. ¡Fíjate tú! Con las gafas de sol llevo cara de "I want to be alone".
Hace unas semanas me compré unas gafas de sol en eBay, con los cristales redondos. Son ese tipo de gafas que mi encantador hermano, siempre dice que me hacen cara de gilipollas.
Sí, lo sé, son... "peculiares", pero yo para mis cosas,
soy muy peculiar.
Cuando las tuve en la mano y las vi tan redondas, inconscientemente, pensé en Iris Apfel. Yo, como muchas veces me siento poco convencional, me gusta la gente poco convencional. Y me fascina Iris Apfel. Y la comprendo muy bien.
"Si no eres guapa. tienes que aprender a ser atractiva. He descubierto que todas las chicas guapas con las que fui al instituto, se han convertido en viejas anticuadas, por que simplemente tenían caras bonitas y nunca desarrollaron nada más. Nunca aprendieron a ser interesantes. Pero si estás desprovisto de ciertas cosas, tienes que crearlas de alguna manera. ¿No crees?" Iris Apfel
Iris Apfel es una mujer de negocios que se ha convertido en un icono de moda. Más exactamente, es toda una institución en el mundo de la moda. Su inconfundible, personal y extravagante manera de vestirse, para la gente convencional, la ha hecho merecedora de ello. Hay personas que encuentran el estilo y la clase en diferentes modelos de personas. Nadie es tan personal como ella. Nadie tan creativa. Todo lo que lleva encima, todo lo que se pone, está impecablemente combinado. Yo la encuentro absolutamente fascinante. Eso de "Menos es más", no va con ella, ni tampoco conmigo. Me he reconocido muchísimo en ella en cuanto al gusto se refiere. He pensado que a ella le gustarían mis poco sencillos muebles decorados. Y me he convencido de que hay que ser valiente, como ella.
"Para mí, la clave en el estilo personal se encuentra en los accesorios. Mis amigos me dicen que mis enormes gafas y mi multitúd de pulseras, se han converido en mi firma personal. He amasado una enorme colección de bolsos, cinturones, pulseras y collares, sin los cuales habría estado perdida. Uno puede cambiar el specto de un atuendo, sustituyendo un accesorio por otro. Adoro los objetos de diferentes lugares, diferentes épocas, combinados a mi manera. Nunca de una manera tensa. Con suerte, una especie de chic de usar y tirar." Iris Apfel
Y su casa, se parece muchísimo a la que yo querría tener algún día.
Incluso he vislumbrado ahí, algún libro que también tengo yo.
Me encanta esa mezcla de cojies.
Y otra coincidencia, los osos de peluche en el sofá.
Iris Apfel nació nació en Queens, Nueva York, el 29 de Agosto de 1921, es decir, tiene 90 años. Estudió Historia en la Universidad de Nueva York y Arte en la Universidad de Winsconsin. Trabajó para Women's Wear Daily.
Iris con su marido Carl Apfel
En 1948, se casó con Carl Apfel, con quien todavía sigue unida, y dos años después, fundaron la empresa textil Old World Weavers. Desde hace años ha trabajado en numerosos proyectos de decoración incluída la Casa Blanca, para nueve presidentes: Truman, Eisenhower, Nixon, Kennedy, Johnson, Carter, Reagan y Clinton. Y las casas de Greta Garbo, Marjorie Merriweather Post, Jacqueline Kennedy Onassis, Estée Lauder y Dorothy Draper.
Debido a sus viajes, comenzó a coleccionar moda y Alta Costura. Posee una de las más increíbles y extensas colecciones y debido a su particular, personal y único sentido del gusto, el Metropolitan de NY, le dedicó una exposición "Rara Avis: The Irreverent Iris Apfel." en el 2005, que ha recorrido con gran éxito varios estados.
Incluso MAC ha sacado una línea de cosméticos con su imagen.
A mí, la gente como ella, creativa y con un personalísimo y valiente estilo, por encima de modas y tendencias, me causa admiración. Es bueno que gente como Iris Apfel no abunde. No sería tan única.


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