"EN ALGUN LUGAR, BAJO LA LLUVIA, SIEMPRE HABRA UN PERRO ABANDONADO QUE ME IMPEDIRA SER FELIZ" Jean Anouilh

domingo, 12 de junio de 2016

Pensando en Orlando




La homofobia mata. Eso es algo que parece no entender aún, mucha gente. Incluidos esos curas, obispos y arzobispos, como ese infame, de nombre Cañizares, que después de sus peligrosos y llenos de odio, mensajes desde el púlpito, solo añade que perdona a quienes le han ofendido. ¡A él! 



Ese sumo sacerdote, Cañizares, ataviado como una reina.


La homofobia mata, decía. Y el fanatismo, también. Si se unen ambas cosas, es fácil que los innobles, perpetren lo sucedido en Orlando. 

Si tenemos en cuenta, que en solo una noche, suceden cinco agresiones a gays, solo en la plaza de España, de Madrid, como ocurrió hace unos meses. O en cinco meses, han sido 67 las agresiones homófobas, es evidente que la cosa no es tan idílica y no existe la tolerancia (horrible palabra) ni la libertad, que tantos proclaman. Cuando no puedes pasear pacíficamente por la calle, sin correr el riesgo de cruzarte con energúmenos (siempre son varios, los cobardes) que osan agredirte físicamente, acabando siendo atendido en urgencias, la cosa está muy mal. 






Y si alguien, innoble, fanático integrista y homófobo, como ha ocurrido en Orlado, con posibilidad de poseer un arma, entra en una discoteca gay y mata a más de cincuenta personas y hiere a otras más de cincuenta, estamos jodidos. Abundan aún muchos impresentables a los que les jode que la gente joda, sin ni siquiera ser asesinos o terroristas. Son simples ciudadanos. Por no hablar, que está comprobado, que detrás de un homófobo, hay un maricón reprimido.









Dicho esto, yo pensaré en esas inocentes víctimas de Orlando. Los homófobos, deberían morirse de vergüenza. Pero no lo harán. ¡Lástima!








sábado, 21 de mayo de 2016

La evolución, de cada vez más, miembros de la especie




Alegra saber, que al margen de muchas personas, otros muchos más, que son legión, evolucionan y conocen el sentimiento de la empatía. Ponerse en el lugar de los demás, de los desvalidos, de los necesitados de ayuda, debería ser una cualidad de los humanos, pero es obvio que la mayoría de las veces no es así.




Abundan los deshumanizados. Una facultad y virtud de los seres humanos, debería ser sentir compasión por alguien que sufre, sin distinción de especie. El sufrimiento, afecta a cualquier ser vivo y hay que ignorar a quien dice lo contrario, como los toreros, acerca de los toros.






Sufrimos nosotros, sufren los galgos ahorcados, sufren las focas masacradas, sufren los visones en las fábricas peleteras, y los perros abandonados, los animales encerrados y exhibidos en zoos y circos, las orcas y delfines confinados en tanques de por vida, ante un público que parece desconocer eso de la empatía. Y por supuesto, sufren los animales en los mataderos.






Alegra saber que las cosas, aunque despacio, van cambiando, para mejor. Alegra comprobar, que a la vez que muchos parecen involucionar, otros muchos más, evolucionan.

El toro, salvajemente torturado cada año en esa fiesta-tradición ancestral y no por ello respetable, que es la celebración  (llamar celebración a ciertos disparates, resulta obsceno, lo sé) del toro de la Vega, en Tordesillas, Valladolid, en honor de una virgen que no recuerdo, ni me preocupa hacerlo, pues me indigna que tantas veces, estén tan unidos los asesinos de animales, con sus sangrientos festejos y sus santos, vírgenes, patronos, Iglesia o altares, no podrá ser lanceado ni asesinado, al menos, como repugnante diversión, delante de los asistentes.





Esta noticia no es la mejor, pero sí muy importante y es motivo de alegría. Y no solo por ese pobre toro asesinado cada año, también por comprobar eso, insisto, de que los ciudadanos y gobernantes, parecen empatizar y evolucionar, aunque sea poco a poco y sin remisión, al margen del vulgo embrutecido y despiadado, carente de esa empatía tan necesaria y valiosa, para los seres supuestamente racionales. Y amparándose siempre en nefastas y crueles diversiones y tradiciones, dignas de desaparecer.





“...Hay que adaptar las tradiciones, si queremos que perduren, al momento de cada sociedad, y hay que adaptarlas a lo que siente, piensa y opina la sociedad del siglo XXI, a la cultura y a la sensibilidad del siglo XXI…”






PACMA: luchando desde el 2005 por la abolición del Toro de la Vega from PACMA TV on Vimeo.

viernes, 29 de abril de 2016

¡Soy literato!




Tengo tantas frustraciones en esta vida, como años. Envidio a la gente que canta bien, a la que baila bien, a la que pinta, escribe... Yo he dibujado mucho, he bailado lo que no está en los escritos, hasta acabar empapado de sudor. No canto nada bien, para que vamos a decir lo contrario, pero conozco a mucha gente a la yo que he oído cantar, que hacen que yo parezca el mismísimo Pavarotti. Nunca había escrito. De hecho, tardé mucho tiempo, aunque me lo aconsejó una antigua amiga, en tener un blog, a la que le dejaba casi siempre notas escritas por mí, que celebraba mucho y se decepcionaba cuando no lo hacía, pues pensaba que no podría escribir ni dos líneas. Hay blogs en los que publican posts gente brillante, o que al menos escribe bien. Yo no. Como dice mi hermano, cada vez que lee un post mío: "¡El pobre, hace lo que puede!"






Llevaba tiempo en que me rondaba una escena entre dos personajes, y la visualizaba, con diálogos incluidos, como si fuera una novela, e incluso, una película. Hace unos días, decidí escribir esa idea. Me resultó muy fácil, más de lo que yo esperaba. Luego, pensé que debía añadir un principio a esa idea. Más tarde, la continuación a lo que había escrito... Estoy disfrutando tanto, que llevo días escribiendo, cada vez que tengo un rato libre. Incluso, dejo de hacer muchas cosas, para ponerme a escribir.

Mi hermano: "¡Empieza Guerra y Paz!" (La impresionante serie de la BBC, de la que no nos perdemos un capítulo).





-Yo: "¿¡Ahora!? ¡Estoy escribiendo!"

-Él: "¡Puedes escribir en el blog luego!"

Oliver, creía que escribía un nuevo post. Hasta que me dijo un día: "¿Que escribes? ¿Que es ese post tan largo?"

Yo no le había contado nada. Escribo ese relato para mí y solo para mí. No tengo intención de que lo lea nadie. Y nadie lo leerá. Y lo bueno de saber que no lo leerá nadie, es que puedo escribir relajado, lo que me de la gana y como me de la gana. Incluso guarradas que escandalizarían a una vieja puta del puerto. ¡Incluso a mí mismo, llegan a escandalizarme! Pero... ¡Nadie lo leerá! ¡Es genial! Aunque eso, no quiere decir que no me esfuerce. Me paso horas releyendo lo de hace días y corrigiendo, cambiando diálogos, añadiendo líneas, etc. 






Cuando mi hermano se dio cuenta de que no era un post, lo que escribía, pues lo hacía en Word, me preguntó que era eso. Le expliqué, tímidamente, que estaba escribiendo un relato. 

-Él: "¿¡Tú!? ¿¡Un relato!? (Alucinando).

-Yo: "Sí, he empezado con una tontería... me he liado y no puedo parar.

-Él: "¡Ay madreee...! ¡Que se ha hecho literato!" Y se meó de la risa ante la idea.

Le expliqué que nadie lo iba a leer. Era solo para mí. 

-Él: "¡Pero yo sí! ¡Soy tu hermano!"

-Yo: "¡No! ¡Ni siquiera tú!"

Cada vez que se acercaba al ordenador, yo me iba a Google o a Yahoo, para impedir que leyera nada.

Como no le dejaba leerlo, un día, estando yo escribiendo, mientras él estaba tumbado en la cama a mi espalda, viendo algo en la televisión, me vuelvo a mirarle y le descubro mirando al ordenador con unos prismáticos.  Yo, después de llamarle cabrón, sufrí un ataque de risa que casi hace que me caiga del alto taburete. Tengo mi ordenador en lo que era mi alta vieja mesa de dibujo.


Rojo, por supuesto



En otra ocasión, pasó detrás de mí, mirando a la pantalla y llegó a leer algo de "Anatol", que es el nombre del protagonista, que es polaco. Encantado, por haber conseguido leer algo, aunque resultara irrelevante, se pasó el día cantando, como si él fuera el resultado de una endogamia de tercera generación: "¡Anatol, chúpame un cojooón! ¡Anatol, chúpame un cojooón!"

Otro día me dice: "¿Cuantas páginas llevas escritas?"

-Yo: "14".

-Él: "¿¡¡¡14!!! ?

Como si le sorprendiera que mi despropósito pudiera dar para tanto.

Luego añadió: 

-"¿Como vas a ser escritor, si no sabes lo que es la prosodia ni la prosopopeya!

-Yo: "¡Claro que lo sé! ¡¡Claro que lo sé!! ¡Y para tu información, pienso meter prosodias y prosopopeyas en cada párrafo!"

Entonces él aulló de la risa y se meó encima, literalmente. Está sufriendo una infección de orina, y resultó inevitable.


·Prosodia
nombre femenino
1. Parte de la gramática tradicional que enseña la pronunciación y acentuación correctas.
2. Parte de la fonología que estudia los rasgos sonoros que afectan a las unidades mayores que el fonema o no segmentales. "la prosodia estudia el acento, el tono y la cantidad".

·Prosopopeya
nombre femenino
1.Gravedad y solemnidad afectada en el lenguaje o en la forma de actuar.

2.LIT
Figura retórica de pensamiento que consiste en atribuir a los seres inanimados o abstractos características y cualidades propias de los seres animados, o a los seres irracionales actitudes propias de los seres racionales o en hacer hablar a personas muertas o ausentes.


Más tarde, continuó con las bromas ofensivas.

-Él: "¡Mi hermano es literato! ¡Va a ser el Léon Tolstoi de este siglo! ¡Ganará el Planeta! ¡El Cervantes! ¡El Nobel de literatura!"

-Yo: "¡Y el Oscar!

-Él: "¿El Oscar?

-Yo: "¡El Oscar al mejor guión adaptado!

-Él: "AAAAAH...! ¡Vamos a nadar en la ambulancia!

Y sandeces absurdas así, sin cesar.

Estoy tan absorto en lo que escribo, que incluso me he sorprendido a mí mismo, llamando a mi galgo Valentino a voces: "¡Anatoool!".




Parece mentira, como pasa el tiempo.
Valentino ya ha cumplido 11 meses.
¡Y sigue igual de loco!



Es genial y absorbente, esto de escribir. Incluso estando en la calle, piensas en ello, en la historia, en diálogos para añadir, en cosas que has de corregir... Y no comprendo como muchos escritores tienen crisis creativas y no les viene la inspiración de las musas.





Es como si yo tuviera una repleta residencia de señoritas musas, dentro de mi cabeza. Lo cual, cuando se lo comento, también hace que mi hermano, se desternille de la risa.

Cuando escribes un relato, siendo tú el autor, te puedes permitir cualquier cosa. Eliges el lugar, la época (en este caso, París, 1946). Tú creas los personajes. Tú decides lo que le ocurre a cada personaje. Tú eliges lo que cada uno dirá, en un diálogo. Tú decides también, lo bueno, simpático, guapo o gracioso, que es cada uno de ellos. Anatol, es un hombre absolutamente encantador, fascinante, divertido e inteligente. Alguien que desearías tener como amigo y sería el mejor de tus amigos. Y que nunca te decepcionaría, como suele ocurrir.  Y lo mismo se puede decir de la señora Du Lac, la madre de otro de los personajes. Es encantadora y muy graciosa. Muy buena persona. Anatol y ella se adoran.

Puedes añadir comedia, pero también drama. Yo mismo, días después de haber escrito algún capítulo, me parto de risa con sus diálogos, visualizandolo como en una película.  A lo que mi hermano dice, escandalizado: "¡Se ríe de sus propias gracias! "¡Se mea de lo que él mismo escribe!".

También he llegado a emocionarme hasta las lágrimas, releyendo algún pasaje que me resulta bastante conmovedor.






Tú eliges su ropa y decides como van vestidos y peinados. Esto es muy divertido para mí. No puedes decir: "Saltó de la cama y se puso sus skinny jeans". Describes su pantalón de pinzas de cintura alta, dobladillo en el bajo, planchados con raya y cinturón estrecho. Sí, tú les vistes e incluso tú les desnudas (esto también es divertido). 







Además, eliges el lugar, los nombres, la época, etc. etc. En un momento dado, tenía que sonar una canción de fondo y como no puedes decir "Sonaba Single Ladies de Beyoncé", buscas en tu mente una que pueda servir, la escuchas en You Tube leyendo el texto a la vez (buscar mis CD's de música francesa entre tantos apilados, sería agotador) y ¡voilá! ¡Hasta parece que está compuesta para ese momento de mi relato! Esa canción es J'Attendrai", en la versión de Jean Sablon. Es una de mis canciones favoritas. Y debería estar sonando, al leer este post, en el momento en que lo publico.



Jean Sablon



Como mi historia transcurre en el año 46 en París, este dato, esta decisión, condiciona, complica y divierte, también, al escribir. Los dos personajes principales, no se ven en varios días, por no poder localizarse. Eso hoy sería impensable. Pero ellos, no tienen móvil. La trama es difícil, en muchos momentos, al ser en 1946.




Esto es un ejemplo. (Por favor, sean ustedes indulgentes. Ya digo que evidentemente, no soy escritor).

"No le extrañaría nada si le colgaba el teléfono. Eran las nueve de la noche y a  esas horas, puede que estuviera en casa. Antes de marcar, respiró hondo, tratando de calmar sus nervios. Marcó uno tras otro cada uno de esos números, que se había aprendido de memoria esa misma noche, en que Anatol le dio la hoja arrancada de su libreta, mientras permanecía insomne en la cama. Contestó la que debía de ser su portera y después de preguntar por Anatol, oyó como dejaba el auricular sobre una mesa o una silla y esperó. Tardaba, debía subir hasta la buhardilla para avisarle, suponía él. Solo esperaba que fueran pocos pisos. Al fin, oyó como volvía a sonar el auricular al levantarlo de la mesa, y la mujer, respirando algo entrecortada, le anunció que el señor Anatol debía haber salido, pues no contestaba a su puerta. Etienne le dio las gracias, pidió disculpas por las molestias y colgó. Se sentó en la butaca junto al teléfono y permaneció mirándose las manos, que agarraba una contra otra. Estuvo así, unos minutos. Odiaba que Anatol conservara un mal recuerdo de él. Súbitamente, se levantó de la silla, le anunció a su madre, que se encontraba en la cocina, que salía un momento a comprar cigarrillos y cogiendo la chaqueta del perchero del hall, bajó rápido las escaleras. Sin peinarse". 

¡Con lo fácil que sería hoy, mandar un WhatsApp! Creo.






Un dato, que explica bien lo que quiero decir: En un momento dado, tres de los principales protagonistas, acuden a un carisimo restaurante y el maître d' les recibe, pero... descubro, buscando en Google, que el término no se utilizó hasta 1950, con lo cual...

Además, me sorprendo a mí mismo, también, diciendo cosas en francés. ¡Yo, que solo se decir cuatro cosas en ese idioma! Pero de la manera más natural, digo "Mon Dieu!" "N'est-ce pas" o "Sacre Coeur!" cada dos por tres.

También, otro día, se me pasó por la cabeza la absurda idea de que Anatol muriera. Y me sorprendí a mí mismo, pensando: "Voy a matar a Anatol". Rapidamente, pensé que así deben de expresarse los escritores, cuando se deshacen de un personaje, pues si tú le has creado, si le eliminas por propia decisión, significa que le matas.






Pensé que ese era un claro detalle de que pienso como un escritor. Aunque solo unos minutos, duró ese pensamiento. No soy tan arrogante.

Hace unos días, bajé a mis tres criaturas por la noche a la calle, cuando subí, mi hermano estaba leyendo lo que yo escribía. Me enfadé y le regañé. Y él no paraba de reír y hacer coñas. Había leído tres capítulos. Me dijo que era un tanto ingenuista. También que era redundante. Y que le habían gustado varias cosas que le parecía que estaban muy "bien traídas", como queriendo dar una de cal y otra de arena, el cabrón. Por supuesto, le dije que no se preocupara, que no tendría que soportar más leer tales cosas ingenuistas y redundantes, que le hacían sangrar los ojos, por que no iba a leer una puta página más. Lo escribía solo para mí. El se indignó, diciendo que tenía que enterarse lo que pasaba con la historia (!!!?). Le dejé claro que tendría que escribirse la suya propia. Y así seguimos discutiendo, tres días.





También, me dice que hay muy pocos personajes, al o que yo le contesté: "¿Y en cinco horas con Mario, cuantos personajes hay?". Él se volvió a revolcar de la risa. Luego añadió, que encontraba que "faltaban conflictos", cuando se ha leído solo, 24 páginas de las 42 que llevaba escritas. ¡Los conflictos vienen después!

Ayer por la tarde, estaba cansado, después de mucho follón y no parar y me tumbé en la cama diciendo que estaba agotado físicamente y también, intelectualmente, pero que tenía mucho mérito pues aún así, escribía mi relato. Me contestó: "¡Y así lo escribes!".

Yo no escribo bien, lo sé con seguridad. No tengo ninguna pretensión en ello e insisto, lo escribo solo para mí, por que me divierte y me distrae de cosas muy serias y graves, pero él se parte de risa, solo con leer que Anatol tiene en su buhardilla una aspidistra. Si yo, veo una aspidistra ahí, es que debe haberla, por que es mi relato. Punto. ¡Y como decía Drácula: "¡No es cosa de risa!"



Aspidistra, es un género de la familia Asparagaceae, 
anteriormente Ruscaceae



Ayer, mi crítico hermano, continuó leyendo lo que había escrito y al mismo tiempo, escuchaba las noticias en le tele... desviando la atención a la pantalla del televisor, cada dos por tres, para decir: "¡Que hijos de puta!", cuando una información le indignaba, lo cual, me pareció una inmensa falta de respeto. Unas líneas después, vuelve a dejar la lectura de mi insigne relato, par ver y ponerse a cantar, el anuncio del perfume de Marc Jacobs, "Decadence", que nos gusta mucho, protagonizado por Adriana Lima, y su canción "The Hunter Gets Captured by the Game" de las Marvelettes, una de nuestras favoritas, siempre la cantamos a voz en grito.






Lee mi, sin igual relato, muy estirado y con la cabeza hacia atrás, como si llevara un monóculo puesto. De repente, se ríe y dice que le gusta mucho, y de hecho lo celebra con insistencia, un detalle que le ha hecho reír, que sí, es gracioso, pero no tanto como otros que me hacen reír a mí muy alto, y que él, ha leído sin inmutarse...





También ha visto y celebrado, que he añadido conflictos. ¡Debían llegar en su momento oportuno! 

Y ante mi negativa, a su sugerencia, de que cambie una palabra por otra, le pregunto:

-Yo: "¿Ahora también eres corrector de estilo?".

-Él: "¡Si empiezo... no paro!".

Más tarde, me dice, ante mis quejas:

-Él: "¡Allá tú con tus inseguridades y complejos!"

-Yo: "¿Como no voy a tener complejos e inseguridades con lo que me dices! ¡Deberías decir, para evitarlo, que poseo un talento innato y extraordinario!"

-Él: "Se me da muy mal mentir".

Luego, como para tratar de arreglarlo, me dice que está disfrutando mucho de la lectura y que no puede esperar a ver como se desarrolla. Lo dice con tal afectación, que no hay quien lo crea.

El caso es que ya he escrito 42 páginas y mi hermano cabrón, suelta una carcajada cuando se lo anuncio. Piensa que escribo, como un churrero llena la sartén.

No sé si seguiré mucho tiempo con mi relato. Seguramente, lo termine abruptamente o tal vez, le añada unas líneas de vez en cuando. Con toda seguridad, y para tranquilidad de mi hermano, este es mi primer y último relato. En vista de las demoledoras críticas de mi único lector,.. Mi carrera literaria, acaba de comenzar y finalizar, en pocos días. Cada vez que releo algo, me digo a mí mismo: "Soy ingenuista y redundante". Desmoralizador. ¡Muy desmoralizador!

Pero también pienso que tal vez, algún día, dentro de cien años, alguien descubra lo que he escrito, lo lea, lo aprecie y se convierta en un clásico. Uno de estilo ingenuista, pero un clásico. Puedo pensar lo que me apetezca e ilusione. Es mi relato y mis sueños, por muy disparatados que estos sean. ¡Anda que no he leído yo, sandeces publicadas!

jueves, 21 de abril de 2016

Goodbye to Prince



Prince ha fallecido inesperadamente y como otros grandes, nos deja su obra, de gran importancia para la historia de la música de esta era. Otra más imprescindible desaparición, de los que nos han dejado en estos tiempos. Triste. Parece como si desaparecieran los genios, más rápido de lo que aparecen otros nuevos genios.







Su música, mezcla de R&B y funk y su personal mundo interior y estilo, hace de él un artista único. Se le considera como el  fundador lo que se comenzó a llamar "sonido de Minneapolis". Ha llegado a grabar, mas de cuarenta álbums. Solo en los Estados Unidos ha vendido alrededor de 39,5 millones de álbums y cerca de 100 millones en todo el mundo. 

No he seguido gran cosa, la última época de su prolífica carrera. Mis discos favoritos y en especial, mis canciones favoritas de Prince, pertenecen a los 80 y los 90. Canciones como Condition of The Heart, Get Off, Scandalous, me gustaron mucho y lo siguen haciendo.





Vi a Prince en concierto en Madrid hace muchos años, y recuerdo la experiencia como un privilegio. Cantaba, se movía y bailaba, con una energía increíble, para su pequeño cuerpo. Fue muy disfrutable estar ahí, gozando de su show. A la salida, alejándonos del estadio en coche, con mi hermano y dos amigas, estando parados en un semáforo, una chica, con la cabeza y casi medio cuerpo, asomando por la ventanilla del coche que estaba parado justo al lado, nos gritó: "¡Que bonito ha estado el Prince!" (pronunciado como se leería en español). "¡Y toca todos los instrumentos...!" Asentimos riendo, mientras la luz se había puesto en verde y los coches arrancaron, perdiendo nosotros de vista el suyo. Muchos metros más adelante, volvimos a encontrarnos con ese coche y la chica seguía asomada, fuera de él. Nos gritó, mientras volvía a alejarse rápidamente: "¡¡...a la perfeccioooón!! Entonces faltó poco para mearnos todos de la risa. Incluso ella se alejaba mirandonos y riendo. Ese detalle, posterior al concierto, fue la guinda del pastel. Mi hermano y yo, nos reímos cada vez que lo recordamos. Y cuando escuchamos una canción de Prince, siempre decimos: "¡Que bonito está el Prince!"

Espero que esté en algún lugar, con otros grandes, sintiéndose orgulloso de su aportación a la música. Como deberían hacerlo todos ellos.




Prince Rogers Nelson 

Minneapolis, Minnesota, 7 de junio de 1958 –
Chanhassen, Minnesota, 21 de abril de 2016




sábado, 16 de abril de 2016

Pasa el tiempo, inevitablemente




El paso del tiempo es inevitable e irremediable. Ya se que es una obviedad, pero es así. Pone los pelos de punta comprobarlo. Parece que fue ayer, cuando nos dejaron a mi hermano Oliver y a mí, nuestro hermano mayor, nuestra madre y nuestra bella borzoi Tallulah, aunque ya ha pasado más de un año de ello. No se por que extraña razón, he asimilado, creo, lo de mi hermano y mi madre, pero sigo sin acostumbrarme a no ver a mi bella rusa a mi lado. A pesar de tener a otras tres amadas y preciosas criaturas conmigo, cada uno es cada uno y ella era única. Todos lo son. La echo muchísimo de menos. Cuarenta veces al día.







Siempre pienso que parece que fue ayer, cuando aún era joven e inconsciente de que la vida transcurre demasiado deprisa. Con el rápido paso de los años, compruebas que tu cuerpo ya no es el mismo de antes. Tampoco tu cara. Te reconoces en el espejo, pero no te acostumbras a verte diferente. Hace años me quejaba continuamente, por ser demasiado delgado y por no verme yo guapo, cuando continuamente me insistían en que sí lo era y aunque delgado, mi físico era armónico y envidiado por muchos. Mi timidez, mi guapa cara y mi inseguridad, hizo que algunos pensaran que era arrogante y muy creído, cosa muy alejada de la realidad. Ojala hubiera sido así. Mi vida hubiera sido muy diferente siendo arrogante.



Retrato de un joven, por Bronzino, 1530


Ahora, me quejo sin cesar por no conseguir adelgazar unos simples cinco kilos para poder volver a ponerme algunos pantalones, camisas y chaquetas que languidecen en el armario (sí, ya se que he hablado de esto antes. Los que estéis aburridos de ello, podéis evitaros los bostezos). Daría cualquier cosa por el físico de hace unos años que a mí me parecía tan imperfecto.






Y ya sé, también, que todos debemos aceptar el paso del tiempo y sus crueles consecuencias. Es lo lógico y lo inevitable. Lo inteligente y lo sensato también. No puedes pretender seguir teniendo la misma talla y la misma tersura de hace veinte años. Aunque parezca que algunos/as, mejoran con los años (eso también jode lo suyo), no es lo usual. Y quienes a pesar de los años, siguen absolutamente fascinantes, como Carmen Dell'Orefice (84 años) o Alicia Borrás (70 años). A ellas, parece que les sienta de maravilla envejecer.







Carmen, es la modelo de más edad que sigue en activo.
Ella misma cuenta que ha protagonizado más portadas 
en los últimos 25 años, que en su juventud.
Y es obvio, que de joven ya era fascinante.
Parece el claro ejemplo de que quien tuvo, retuvo.







Alicia Borrás, fue Miss España en 1964 y como Carmen,
sigue siendo una mujer a la que da gusto Mirar.


Retirada desde hace años, vuelve a trabajar como modelo
y tanto ella como Carmen, podrían avergonzar a muchas otras
jóvenes e insulsas modelos actuales de renombre.
Ambas poseen una tonelada de clase, elegancia y belleza.








Hace mucho que me di cuenta de que debía de poseer yo, algún tipo de síndrome de Peter Pan. Me reconozco en muchas de sus características, aunque no en otras. Incluso mi forma de vestirme, mis gustos, ya digo que no son los usuales en gente de mi edad, y eso, te hace sentir diferente. Mi hermano me dice continuamente, que me visto como un adolescente. Yo creo que me visto como lo haría si volviera a los 20 tiernos años, que tampoco era yo, nada convencional. Y si me comparo con los señores de mi edad, alucino. Eso debería de servirme de consuelo. Pero inevitablemente, a veces pienso que debería recobrar la cordura y la sensatez, si es que eso se consigue, y ser, vestirme y comportarme, de acuerdo a mis años; pero entonces, me entran sudores fríos de imaginarme a mí mismo. No sería nada natural. No sería yo.

De boca seca me he quedado, al comprobar como es Axl Rose en la actualidad. El antes y después, es demoledor también.





No diré mi edad aquí (¡muchísimos años!), ya lo hice en facebook, cuando pregunté ingenuamente el porqué aparecía mi edad bien clarita en mi información de portada, cuando no lo veía en otras páginas... ¡Todo el mundo, que no se había percatado de ello, corrió a ver lo viejo que era! Siempre he sido un bocazas. Aunque me insistieron en que tenía muy buen aspecto, para mis años (lo cual ya suena un tanto indulgente), lo agradezco mucho aunque no me consuela gran cosa. Sí, si me comparo con Axl Rose, más joven que yo (ahora todo el mundo correrá a ver su edad).





Incluso mi pequeño Margarito, ha perdido su esbeltez y cuesta abrocharle su anorak cada día. Parece una morcilla a punto de reventar en un microondas.







Hace tiempo, mucho tiempo, que entendí que yo no era un ser muy convencional; con los años, lo confirmo aún más. Ya me habla de usted, mucha gente, lo cual, siempre me parece de mal gusto y escasa educación, perdónenme. Me jode mucho, que quieren que les diga. Cuando pago en una tienda: "¡Gracias, caballero!" Hay veces que la supuesta educación, puede herir profundamente. Pero no sirve de nada que no me vista en la sección de caballeros de El Corte Inglés, si no en las rebajas de Zara, Ebay.uk, o en Humana, donde encuentro ropa de segunda mano, que no comprendo como se han podido deshacer de ella, como una preciosa chaqueta ajustada en tela vaquera de Zara, un chaleco negro con solapas, también de Zara, una bonita camisa blanca de lino de Paul Smith o camisetas en negro y verde de BOY London, a unos precios ridículos.



También una camiseta imposible, de Christian Audigier, por 4€, llena de oros y piedrecitas multicolores brillantes. No es esta, pero muy parecida (perdónenme, pero me siento muy vago como para hacer fotos, descargarlas al ordenador... etc.):



¿Que caballero de mi edad se pondría algo así?
¿Que clase de persona, de cualquier edad,
en su sano juicio, se pondría algo así?


Camisetas, jerseys, chaquetas, camisas, etc. que enriquecen mi armario y mi vida. Como estos brogues de Prymark.



Los caballeros de mi edad, ya no llevan zapatos así.
Y menos con skinny jeans.


Otro dato. Siempre me han gustado mis manos, pero últimamente, las veo de señor mayor. Entiendo que algunos traten de esconderlas.





Aunque no les importe mostrar su culo




El tiempo pasa para todos, insisto. Leo que Liza ya ha cumplido los 70 y es triste que el deterioro no respete ni a Sally Bowles. Bendita sea.





Y compruebo, para mi estupefacción, que el paso de los años no parece haber afectado mucho a Elizabeth Hurley.



Hace ya veinte años de esa imagen célebre de ella con Hugh Grant
y ese vestido con imperdibles de Versace, pero... ¿Quién lo diría?




Disfruto con ella en esa disparatada serie, sobre una supuesta familia Real Británica (más interesante que la autentica), que es The Royals. Es como un drama isabelino, pero en el siglo XXI, repleto de intrigas, adulterios, pastillas, sexo, promiscuidad e incluso asesinatos. Y es muy disfrutable. Especialmente el hecho de considerar que no hay nada sagrado. ¿La asistente personal de la Reina, una dominatrix en sus ratos libres? Incluso el primer ministro es su cliente. Genial, ese momento en que la Reina tiene que arrancarle unas bragas suyas (¡expoiler!) al cadáver de ese ministro, sin quitarle el traje.





Ella siempre se retoca los labios, en los momentos más críticos.

Y aunque mantiene la calma en las peores situaciones,
tampoco cesa de recordar que ELLA, es la Reina de Inglaterra





Además del personaje de la Reina Helena, interpretado por Elizabeth Hurley (siempre he sentido placer al escuchar su voz y su acento británico en v.o.), me encanta el personaje de la preciosa, atormentada, empastillada y díscola, princesa Eleanor (Alexandra Parks), que a pesar de todo, posee un corazón que no le cabe en el pecho. Pero ya se sabe que las princesas y las pobres niñas ricas, también sufren.






Cuando en mitad de una discusión con su madre, la reina, destroza un cojín, esta, enfadada, le comunica que era más antiguo que Norteamérica.



La princesa Helena, redecorando su lujosa habitación.




Ya en el primer episodio, en medio de un gran drama familiar, Su "royal beaver" es portada de la prensa amarillista. Pero no puedes ser princesa, ir hasta el culo de drogas y alcohol y bailar en la disco sin bragas, encima de una mesa, con los paparazzi delante de tu beaver...







Por no hablar de Joan Collins (82 años. ¡Fantástica!), como La Gran Duquesa Alexandra de Oxford. La Collins es una presencia impagable en esta historia. Cuando le advierten de que su nieta, la Princesa Eleanor, le da a la coca y al alcohol, ella se horroriza, asegurando que la Coca Cola le pudrirá los dientes.



Lo mejor de la serie, en una foto



La moraleja de esto de cumplir años y hacerse mayor, es que, como dice mi amiga Nayr, lo dramático es no cumplirlos. Ella siempre es muy sensata y aunque me joda, tiene razón. Debemos de alegrarnos de seguir vivos, aunque nuestro físico envejezca sin remisión.

Chus Lampreave ha muerto hace unos días, a los 85 años. Y no puedo evitar sentir lástima. Era un ser entrañable, que robaba el plano y la escena a quien apareciera con ella. Ella, sin llegar a ser protagonista, era quien merecía ser recordada en muchas de sus más de 80 películas.






María Jesús Lampreave Pérez
 Madrid, 11 de diciembre de 1930
Almería, 4 de abril de 2016


Y también nos ha dejado, a  los 83 años, Gato Barbieri, que debería ser recordado, aunque solo fuera, por su fascinante banda sonora de El último tango en París, que no ha envejecido en absoluto, un ápice, con el paso del tiempo. Hay cosas en las que los años, no pueden causar mella alguna.





Leandro “Gato” Barbieri
Rosario, 28 de noviembre de 1932
Nueva York, 2 de abril de 2016


(Por favor, pon antes en pausa el reproductor de música. Gracias)

Galgo lover

Galgo lover

CD QUE ESCUCHO ESTOS DÍAS:

CD QUE ESCUCHO ESTOS DÍAS:
¡Me encanta! ¡Me encanta ¡ME ENCANTA! Preciosos temas satandards, maravillosamente producidos. Su voz y estilo parecen los de una jovencisíma Etta James. No me extraña que fuera el cantante favorito de Billie Holiday.

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Aunque después de una primera escucha, parece que ninguna de las canciones de este CD es memorable, si son en su totalidad, muy, muy agradables de escuchar. Relajadas, intimas, románticas e incluso tristes. Y muy bien producidas. Para una noche relajada y una copa de vino.

ANTES:

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¡Genial! Otro gran descubrimiento. Mejor cantante que otros famosos crooners y muy bien producido. Es un placer escuchar sus versiones, como "I've Grown Accustomed to Her Face". Me ha encantado.

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Preciosas canciones, como The "Lipstick On His Collar", de sonido oldie, con buenos e incluso buenísímos arreglos. Cuanto más lo escuchas, más te gusta.

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¡Magnifica! Una de las mejores y acompañada por una orquesta fantástica. Los arreglos de cuerdas de "Paradise" deberían haber sonado así, en ese lugar. Pero la versión movida de "What'll I do", me ha horrorizado, siendo una canción tan triste y siempre versionada como balada.

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Mi Robbie Williams favorito, cantando standards como el crooner más experimentado. Y con sentido del humor, como en alguno de sus propios temas. Muy disfrutable. Epecialmente, Puttin' On The Ritz, Minnie The Moocher y otras varias.

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Hacía décadas que lo escuché por primera vez. Sigue siendo, casi en su totalidad, fantástico y memorable. Y esta edición facsimil es una joya, calcada del vinilo original. Como deberían editarse todos los CD's.

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No me vuelve loco la música demasiado electrónica, pero me ha gustado mucho como suenan algunas canciones de este disco.

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Este es un CD, que no se por que razón, siempre he ignorado y me ha gustado mucho, especialmente cuatro o cinco canciones.

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Una de las mejores voces de los 80, en un disco con temas sensibles y muy agradables de escuchar.

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Me vuelve loco "Get Lost" y por eso lo compré. Hay momentos en que Beth Ditto parece La Ciccone, pero con mejor oído :) como en "Get a Job". En general, me ha gustado mucho.

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No es solo música maravillosa de otra época, incluso parece música maravillosa de otro mundo más avanzado que el nuestro, lo cual da que pensar.

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¡Nostalgia de los 80! "Americanos" es una de mis canciones favoritas de esos años :)

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Una versión masculina y para jóvenes de los 50, de Julie London. Es fácil imaginar el efecto que sus canciones y su voz, causaría en los que le escuchaban. Más sensual que muchas obviedades de hoy en día.

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Hacía mil años que no escuchaba a la Pasadena Roof Orchestra y me entusiasma tanto como entonces.

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¡Genial! ¡GENIAL! ¡¡¡GENIAL!!! Genial cantante. Otro feliz descubrimiento.

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Un gran descubrimiento. Cuanto más lo escuchas, más te gusta.

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Temas tan conocidos y escuchados que ahora suenan de forma diferente, pero genial.

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Maravillosas versiones al mejor estilo clásico, como deben sonar. Y buenísimos arreglos.

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Un genial descubrimiento. Lo mejor de los 70 y 80, en un gran CD y fantástico cantante.

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Aún mejor que el anterior. Muy disfrutable. Mejor que la inmensa mayoría del pop actual.

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Fantásticas versiones. Además de actor y bailarin, Chakiris es un fantástico cantante. Un placer escucharle.

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Perfectamente producido e interpretado. Cuanto más lo escucho, más me gusta. Y algo poco común, es que el CD extra, está a la altura también.

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¡Fantástica! Algunas canciones parecen parte de la banda sonora de una película de John Waters. Otras de un espectáculo de burlesque.

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Siempre me ha gustado más que Sinatra. Muchos me han gustado más que Sinatra.

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Tremendamente sensual y un placer de escuchar, aunque las versiones que hace de canciones de Marilyn, no consiguen mejorarla, lo cual no es raro.

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Sí, Norman Bates canta. Y te gustará, como a mí, si te gusta Chet Baker

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Bastante oscuro e incluso depresivo (lo cual, en música, no es negativo), pero merece mucho la pena, en especial, entre otras, "Glory Box".

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Una joya. Especialmente Audrey cantando Moonriver.

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Lo más plácido y agradable desde Julie London. ¡No te cansas!

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19 temas clásicos, orquesta de Gordon Jenkins y Nilsson. Un relajante placer.

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Me gustan mucho en los momentos álgidos, cuando estallan la orquesta y sus voces. Pero no entiendo que cambien el idioma de canciones tan famosas.

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Bebe Neuwirth y Nathan Lane juntos, un gran placer. Y está lleno de grandes canciones.

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Muy triste de escuchar, por obvias razones.

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¡Impresionante voz!

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¡Fantástica! me encantan unas cuantas versiones que parecen estar hechas para un espectáculo de burlesque.

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Repleto de joyas. Mr. Bennett acompañado de Winehouse, Gaga,Lang, Bubblé...

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Su primera grabación en vivo. Imprescindible y genial.

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SPECTACULAR! SPECTACULAR! Especialmente los temas producidos por BLAM, Abrahams, Armstrong y DeVries.

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Muy, muy agradable y eso es dcir poco.

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Muy disfrutable. En especial "Où est ma tête?". Una canción que empieza diciendo: "He perdido la cabeza en la Rue Saint Honoré" te tiene que gustar a la fuerza .

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Preciosas versiones y una virtuosa al piano.

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Muy disfrutable. Especialmente, "Lonley Avenue" que es una joya.

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¡Genial!

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Sus últimas grabaciones de estudio. Algunas, joyas.

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Desde hace años, mi disco favorito. No me canso de escucharlo. ¿Hace falta decir más?

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Un placer con mucho encanto.

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¡Unica!

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Se te van solos los pies. ¡Muy disfrutable!

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¡Tanto Lady GAGA! ¡Tanto Lady GAGA!

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¡Es Judy! ¿Hace falta decir más?

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Un placer exquisito.

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¡Genial y sorprendente!

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Otra genial cantante británica.

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¡Genial!

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Un festín para los oidos.

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Preciosa voz.

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17 temas cantados y producidos de p***a madre!

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Gloria Bendita!

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Lleno de pequeñas joyas.

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Bessie Smith siempre es un placer para mí.

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Mi época favorita de Aretha!

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