Cuando fui con Silvia, la mami de Syra, a ver la exposición de Gaultier, no sé como salió el tema, pero le comenté que no había visto ni un solo episodio del reality de Alaska y Mario. Supongo que la razón es que hace años que no veo la MTV y creo que exactamente, desde que tengo Internet. Es increíble la cantidad de cosas que yo hacía antes de Internet. No es raro que tenga el culo más gordo, desde esto de Internet...
El caso es que siento una cierta debilidad por Alaska desde los comienzos. Los suyos y los míos, en esto de sentir pasiones. Siempre, siempre, me ha gustado. Y siempre me ha caído muy bien.
Hasta dibujé un cartel, con ella como protagonista,
hace mil años, para un concurso de la sala ROCK-OLA
Y siempre he pensado que nos llevaríamos muy bien. Es una mujer inteligente, educada, simpática, culta, sensata... y posee muchas cualidades más, estoy seguro. Disfruto viéndola, escuchándola y ya he dicho en varias ocasiones que dos de sus discos con Dinarama, son mis favoritos de eso tan difícil para mí, que es el pop español.
Además, creo que mejora con los años. Nunca su aspecto me ha resultado tan fascinante como el actual, con cincuenta años y tan de Morticia Adams.
Hace unos días, me dio por buscar los episodios de Alaska y Mario en la web de la MTV.
No pude hacer mejor cosa. Me he pegado maratones de ver varios episodios seguidos, con caótico orden cronológico, pero los he disfrutado con placer, no me avergüenza decirlo. Me he partido el culo a carcajadas, señoras y señores. Muchas mañanas, después de arrastrarme de la cama, más hecho polvo que cuando me acosté, y desayunar, me he puesto a ver a Alaska y Mario y me han alegrado el día. Incluso me he reído con disimuladas carcajadas, como un idiota, al recordar ciertos momentos, viajando en metro. Y he visto algún otro episodio a las tantas de la madrugada antes de irme a la cama, con los auriculares puestos para no molestar con el volumen. Y he despertado a mi hermano ("¿¡¡¡¡ESTÁS LOCO!!!!?") con las carcajadas (que yo no oigo por los auriculares) que me provoca Mario Vaquerizo.
Alaska y yo compartimos muchas afinidades, estoy seguro. Desde referentes comunes de la cultura pop Bowie, Los Munsters, Liberace, John Waters...), a ese sentirse culpable por comer carne y pensar en el cerdito Babe, cosa que le dice Mario a ella y mi hermano a mí... A su cariño por los perros, que acaricia y abraza aunque le producen alergia instantánea, hasta ese desprecio por eso de que "menos es más" en decoración. Descubrir en su casa ese abuso del estampado de leopardo y paredes llenas de color y abarrotadas de cuadros, oros, vitrinas atiborradas de cachivaches, bibelots, Barbies... es algo que últimamente solo he visto en su casa y en la mía.
Bowie y Marilyn Manson en un cuadro de su amigo Fabio McNamara
Ahí creo reconocer dos obras de Mark Ryden.
Si algo me gusta, es una casa con color.
El baño de Alaska
El baño de Mario
Y viendo su reality, me he dado cuenta de que compartimos también el humor. Me río muchísimo en las ocasiones en que se ríe ella. Casi siempre, en momentos en los que su marido suelta una de sus muchas ocurrencias.
Mario Vaquerizo, en muchos aspectos, es como un niño grande. Estoy seguro de que le alegra mucho la vida a Alaska. Él dice las cosas espontáneamente y a menudo sin aparentemente pensarlas. Incluso dice muchas burradas. Ella, casi siempre le corrige o mira al cielo riéndose.
Mario en case de inglés, aprendiendo a decir United States. :D
Mario: "En las Vegas se encuentra reunidas las mejores ciudades del mundo: Londres, Roma, París, Excalibur..."
Topacio: "¿Excalibur?" "¿Que ciudad es Excalibur?"
Mario: "¡Ah no! ¡Es el castillo de Blancanieves!"
Alaska: (Riendo) "¡Noooo... Excalibur es la espada de...!"
Mario: "¡Ah sí! ¡La espada de Damocles!"
Entonces, ella se parte de risa y yo aún más.
Su viaje de luna de miel (que se convirtió en un viaje de fin de curso, según Alaska) a EUU con las Nancys Rubias y su amiga Topacio Fresh, recorriendo el Cañón del Colorado (que Mario confunde, antes de verlo, con el Golden Gate y se empeña en querer cruzarlo "por arriba, en coche", a lo que Alaska le contesta algo así como que ellos no son "Thelma & Louise"), durmiendo en un poblado indio en el que Mario se indigna por que tienen tarima flotante pero no Wi-Fi. Su retorno a Las Vegas y las tiendas y lugares turísticos de Los Ángeles. Lamentarse por encontrar el museo de Liberace cerrado "¡Está más cerrado que mi coño!" dice Mario, pegando la nariz a la puerta de cristal. O probandose pelucas entre risas y besos de Mario a Rufina, la dependienta, me resultó tronchante.
Mario: "¡Pues yo me veo más hombre!"
Además, las otras Nancys, Marta (Nancy O), Juan Pedro (Nancy Travesti) y Javier (Nancy Reagan) colaboran bastante en hacer la cosa divertida. El ascenso por la colina de Los Ángeles, donde se encuentra el rótulo de HOLLYWOOD, no tiene desperdicio. Además de estar prohibido ese ascenso, también hay carteles en los que se dice que está prohibido fumar y beber en esa zona.
Mario (con un cigarro y una cerveza, ascendiendo por la colina): "¡Tampoco hay que ser tan respetuoso con las leyes norteamericanas!" "¡Yo subo, por mis conejos!"
Me ha gustado mucho ver a Alaska ir a jurar fidelidad a la bandera española, o al rey o a no se qué, para poder casarse con Mario, muy guapa, vestida con una falda estrecha negra, tacones y bolso fucsia y camiseta negra con la imagen de Bowie. Y he disfrutado con los preparativos de esa boda y las dos celebraciones en el hotel Emperador de la Gran vía de Madrid, un día para la familia y otro para los amigos.
La boda en los juzgados
Maquillándose en el hotel
Y que cuando se dice eso de:
"Si alguien conoce un impedimento... que hable ahora ..."
Topacio grite: "¡Si tiene cojones!"
enarbolando y haciendo funcionar un aparato
de esos de defensa, de descargas eléctricas. ¡Hilarante!
Alaska vestida por Juan Pedro y Mario por David Delfín
O cuando en la celebración familiar, Mario riendo, le grita a su madre en la otra punta del salón: "¡Mamá, el camarero le ha preguntado a Juan Pedro: ¿La señora tomará pescado?". Juan Pedro, hay que decirlo, lleva un bonito traje de lentejuelas negro, digno de Halston, con blusa de lazo de estampado de leopardo. ¡Memorable!
Se puede ver en la segunda parte de este vídeo (Pon antes en pausa el reproductor de música. Gracias):
Pero es que Juan Pedro, es muy divertido. Yo, al menos me parto de risa, que quieren ustedes. Con Martes y Trece no me río.
He visto el primer episodio de la tercera temporada y yo, que me encuentro malito y en la cama desde hace unos días, no me he podido sentir mejor con las atronadoras carcajadas que he soltado con la visita a casa de Alaska y Mario, de Paco León y su madre, Carmina . Lo que cuenta ella sobre el aburrimiento de sus hijos cuando eran niños o la anécdota de Marifé de Triana llorando, que narra con mucha gracia Paco León, hizo que me doliera todo, de las carcajadas.
Carmina y Mario
Yo en estos tiempos y en mi situación actual, estoy muy necesitado de risas y por eso, debo dar gracias a los cielos por todo lo que me hacen reír Alaska y Mario. O tal vez, más que a los cielos, debería agradecérselo a ellos y ponerles un altarcillo en casa. Me los he encontrado en alguna ocasión, por Madrid y por separado, aunque nunca me atrevería a decirles nada, Si no, en persona se lo agradecería.
Alaska fotografiada por Bruce la Bruce.
En la galería de Topacio Fresh, donde tuvo lugar la exposición,
los de siempre, "los rectos" que se ofenden,
lanzaron dos artefactos con gasolina y pólvora
que no llegaron a explotar.
Hace unos días, pasé por el portal de la casa de Alaska y Mario, a segundos de distancia de la Gran Vía, e incluso no pude evitar hacer esta foto de esa fachada con los flamencos en el balcón del segundo piso. Hubiera estado bien ver a Alaska asomada a ese balcón.
Además de por hacerme reír, tengo otras razones para darles las gracias.
También, además de con las risas, estos días he disfrutado mucho pasando miedo. Con la ficción, ya lo digo siempre. Cuando vi "Insidious", me asusté tanto como Barbara Hershey. Es decir, como pocas veces me asusto ya en el cine.
James Wan, el director de "Insidious", ahora ha dirigido "The Conjuring", también protagonizada por Patrick Wilson. Y con solo estos dos posters, ya apetece verla. O con esas imágenes de ese sótano tan terroríficamente siniestro.
Pero si demás, vemos los trailers...
Volviendo al tema del principio, este vídeo contiene algunos mejores momentos de "Alaska y Mario", aunque obviamente, también faltan algunos.






































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