Me gusta mucho Ava Gardner. A pesar de su afición por los toreros, me gusta mucho.
Siempre que veo Mogambo, pienso que élla es la única razón para que me guste ver esa película. Le roba las escenas a todos sus compañeros y hace parecer ridículamente insulsa a Grace Kelly. Para lo cual, ahora que lo pienso, no se necesita mucho talento.
Me gusta tambien por las cosas que se cuentan de ella durante los 15 años (del 54 al 68) que vivió en Madrid huyendo de Sinatra. Según Marcos Ordóñez, el autor de Beberse la vida. Ava Gardner en España (Editorial Aguilar). "Fue una mujer excesiva, extremista y contradictoria, de ahí que pasara por épocas muy vitales e intensas y también por periodos de fuertes depresiones".
Ava con Lola Flores, de la que la prensa
norteamericana dijo cuando fué a actuar a NYC:
"Ni canta, ni baila. ¡No se la pierdan!"
El café-bar Chicote,
antes y después de Ava.
Debajo de su duplex vivía también el exiliado Perón. Al principio eran amigos, hasta que él harto de las noches de juerga que Ava montaba en el piso de arriba, después de recoger noctámbulos de camino a casa, subió un día a su duplex a protestar pistola en mano. A partir de ese día, Ava fué a por él. Cuando le veía asomado al balcón, ensayando supuestos discursos frente a inexistentes masas, ella con su doncella, desde el balcón superior gritaba: "¡Perón es maricón!" .
¿Por que Perón tiene una calle con su nombre en Madrid y Ava Gardner no? Es obvio que ella disfrutó esos 15 años de la ciudad. Y si le preguntaran a la gente, preferirían saber que ella vivió aquí. Entre el general Perón y Ava...
¡Pasarlo bien con Ava!
¡Horas de diversión garantizadas!
¡Horas de diversión garantizadas!





















