Hace unos domingos, volví a ver la exposición de
Gaultier (lo cual no fue un sacrificio)
de la que ya hablé, pues tres amigos querían verla y
Oliver, mi hermano, se apuntó también, aunque solo fuera por criticar algunas creaciones del
coutourier. Como faltaba una hora para que nos dejaran entrar, nos fuimos a comer por las cercanías. Lo hicimos en un restaurante de la calle Almirante. Al poco de llegar y de sentarnos en una mesa, mientras ojeaba el menú de la carta, divisé enfrente de mí y a un par de mesas de distancia a un chico que me resultó conocido. Un rato después volví a fijarme en él y me dí cuenta de que era igualito, igualito, como una gota de agua a otra, a
Elijah Wood. Era idéntico.
Los mismos grandes ojos azules, la misma nariz y el mismo óvalo de cara y el mismo resto de facciones.
Él, no miraba a nadie, solo a la chica que estaba con él. Y cuando se quedó un rato solo, no levantó la vista de su iphone, Blackberry o lo que fuera. Pasaba el tiempo y yo, mientras comía, le miraba y cada vez le veía más idéntico. Llegué a pensar en la remota posibilidad de que fuera él. Entonces se lo comenté a
Oliver. Mi hermano le miró un segundo y dijo: "¡Que va! No se parece tanto. Además, es poquita cosa". ¡Es
Elijah Wood no
Joe Manganiello! Dije yo.
Elijah con capa verde.
Y sin capa
Abajo, Manganiello, el pobre,
pidiendo ayuda
(POLVO GRATIS)
Pero también pensé en lo difícil de que
Elijah Wood coincidiera conmigo en un restaurante de Madrid. Dijeras
Miguel Ángel Silvestre... O si esto fuera Nueva York... Mientras comíamos y charlábamos, comencé a obsesionarme y a observarle, siempre, con muchísimo disimulo; creo. Me sentía capaz de apostar mi mejor
Madra Lord, a que era
Elijah Wood.
Esta
Al rato, él y la chica se levantaron y se fueron pasando junto a mí. Yo, al verle a mi lado, dije con rotundidad, que ERA
Elijah Wood. Todos los que estaban en mi mesa me miraron sin decir nada, como si yo tuviera un problema y nos fuimos a la exposición de
Gaultier. Y yo me sentí muy, muy incomprendido.
Oliver, siempre, toda mi vida, me ha dicho que soy muy poco fisonomista. Cada vez que digo que alguien se parece muchísimo a otra persona, me dice que ni de coña, que estoy borracho. Puedo reconocer a muchos actores cuyas caras conozco bien, aunque se pretenda que no sea fácil hacerlo.
Marlene en "Witness for the Prosecution"
("Testigo de cargo")
También,
Oliver se ha pasado la vida diciendo que no tengo oído. Canto muy mal, es verdad, pero oído si tengo, garganta, no. Soy capaz de reconocer una canción con solo escuchar sus tres notas de inicio. Y se reconocer cuando una canción célebre no es la grabación original, cuando es interpretada por el mismo intérprete. Y canto muy mal... depende de con quién se me compare, pues la gente que conozco, canta tan rematadamente mal, que harían que yo hiciera sombra a la mismísima
Castafiore.
Ahora, reprimiré escribir esto en tamaño grande. ¡...No! ¡No lo haré!
¡Hoy he sabido que Elijah Wood está rodando una película en Madrid con Nacho Vigalondo!
Elijah y Vigalondo el el rodaje de "Open Windows"
Cuando me he enterado, no he podido evitar pegar un respingo y gritarle a mi hermano: "¡Te lo dije! ¡Te dije que era él! ¿¡Y el fisonomista eres tú!? ¡No serías capaz de reconocer tu propio culo!".
(Aquí, pensé poner una foto de su culo,
pero os ahorraré el trance)
No soporto que se me desprestigie injustamente. ¡Y menos en público! ¡Que gran ignominia! Y está más que claro, que SÍ, soy un buen fisonomista.