Se que ustedes me comprenderán y en especial los que siguen este blog, si digo que adoro ese perfil de ahí arriba. Continúo echando muchísimo de menos a mi bella rusa, cuarenta veces al día, a pesar de contar con mis otras tres adoradas criaturas. Además, mi Valentino, aunque aún no ha alcanzado la cordura y muchos días dudo si llegará a hacerlo alguna vez, me recuerda mucho a ella en multitud de detalles.
Es bruto, pero como lo era ella, también tímido. Lo que más adora es comer y seguirme a la cocina, cada vez que voy aunque sea a por un vaso de agua y no se va de allí, hasta que lo hago yo. También se tumba en la cama conmigo, con su cabeza sobre mí, no sea que me levante a comer algo y no se entere. Aunque en realidad, tiene una gran dependencia y le gusta mi contacto. Y cuando corriendo se hace daño, acude a mí, en busca de consuelo, como hacía ella. Ya digo que el negrillo es bruto, pero también adorable. Tallulah era delicada, pero Valentino en muchas cosas se parece más a la rusa que a su compatriota Lolita.
Hace unos meses, descubrí una pintura de una imponente dama decimonónica muy elegante, que me fascinó.
Maria Nikolaevna, hija del Zar Nicolas
por Franz Xaver Winterhalter
Me gustó tanto ese retrato, que decidí hacer algo con él. Este fue el resultado.
He debido de crear un retrato interesante, pues en muy poco tiempo, ha alcanzado 371 notas en mi Tumblr.
Decidi que ese regio retrato, necesitaba un marco adecuado. Compré uno en un Todo a 100.
Lo adorné con cuentas de cristal rojas y verdes, pequeños separadores con brillantitos y falsas perlas y este fue el resultado. Es mucho más bonito al natural, pero mi cámara de fotos ha fallecido y con el móvil, a punto también de fenecer, no ha salido bien.















