"EN ALGUN LUGAR, BAJO LA LLUVIA, SIEMPRE HABRA UN PERRO ABANDONADO QUE ME IMPEDIRA SER FELIZ" Jean Anouilh

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sábado, 27 de agosto de 2016

Tratando de luchar contra la abulia, la tristeza y el miedo



Llevo una temporada, que dura ya largos meses, abúlico, triste y asustado. Sobre todo, asustado. La situación personal de mi hermano y yo, es preocupante y tratamos de sobrevivir, a costa de hacernos reír el uno al otro. Y es que, si no fuera por lo que nos reímos, lloraríamos muchísimo. La vida es puta, pero eso ya lo sabrán ustedes, con seguridad. Aunque no parece tan puta con otras personas que conozco, menos simpáticas que yo, lo cual, jode lo suyo, también.






Estoy abúlico, como digo. No tengo ganas de nada. Por fin vimos la últimas temporadas de Downton Abbey y Penny Dreadful y pocas cosas hay que realmente me distraigan, exceptuando los capítulos de forma caótica que veía de Outlander, que también me alegraba los días, como las anteriores.






No quiero engancharme a otras series, pues luego no vivo más que para ellas y poco más. Y por esa razón, nunca he seguido Juego de Tronos (siento escandalizar), salvo alguna escena, que veo con mi hermano, que sí la sigue. 

Además, el mejor método para distraerme absolutamente, es escribir. Puedo decorar muebles, leer o ver la tele, pero al final, no consigo dejar de darle vueltas a la cabeza de forma preocupante, mientras hago esa serie de cosas, mientras que escribiendo la historia de Étienne y Anatol, como ya conté en otro post, me abstraigo totalmente de lo que me aterra y por esa razón, en mis ratos libres, escribo y escribo, de forma a veces compulsiva; lo cual también es un tanto alarmante.






El caso, es que el relato que comencé a escribir hace unas cuantas semanas, de manera inesperada y como un mero entretenimiento, ya consta de más de 500 páginas (!!!) y no sé cuando lo finalizaré. Mi hermano que al principio tanto se burlaba, por el hecho de que yo escribiera, como conté en ese post que menciono, ahora parece no poder vivir sin leer lo que escribo a diario, hasta el punto de que si no lo hago un día, se enfada y si me pongo a hacer otra cosa, me dice muy cabreado: "¡Quieres dejar de hacer eso y ponerte a escribir!". A veces, me dedico a teclear en el relato, a altas horas de la madrugada, que siempre han sido las mejores horas para mí, para hacer cualquier cosa. Ya he dicho, con anterioridad, que debo de ser ave nocturna. A la mañana siguiente, cuando él se levanta, lo primero que hace es leer lo que escribí de madrugada y si he avanzado poco, se indigna. Según parece y a pesar de sus primeras críticas, lo que cuento, le gusta. Incluso, también se ríe, en los momentos en que el humor, aparece en la historia. Y debe creer, el ingenuo de él, que lo terminaré, será publicado, se convertirá en un éxito sin precedentes y nos forraremos, lo cual nos vendría más que bien, pues el tema monetario, nos aterroriza demasiado, también. Es adictivo, eso de escribir. A veces, ni sé lo que va a ocurrir en la narración y yo mismo me sorprendo, cuando leo lo que está pasando. También me he llegado a emocionar con algún pasaje triste y de la misma manera, me he desternillado de la risa, con grandes carcajadas, seguro que asombrando a los vecinos, releyendo partes muy divertidas. Lo curioso es que pienso en mi peculiar relato, todo el día. Pienso en los personajes y en lo que les sucede, de una manera tan intensa, que llego a creer que les conozco personalmente. Lo cual no es raro, si lo pienso bien, pues si los he creado yo y decido sus vidas y lo que hacen y dicen, para mí son muy reales. Y por esa razón y por que les he creado yo, me gustan mucho y me haría feliz que existieran de verdad, lo cual, también es alarmante. Quieres a unos seres por que te gustan mucho y ni siquiera existen en realidad.

Incluso, como utilicé una canción interpretada por Jean Sablon, para acompañar un pasaje importante de la historia, escucho más canciones de él y descubro esta versión de Laura, que es una de las más bonitas canciones de la historia de las canciones, cuyo vídeo, ilustrado con imágenes de la liberación de París, me ha hecho llorar de emoción. Debo de estar yo, especialmente sensible.

(Por favor, pon antes en pausa, el reproductor de música).




Por esto de escribir, tengo la casa sin barrer. Y quien dice barrer, dice multitud de cosas que debería hacer, cada día. Cosas que dejo para otro momento que nunca llega. Como ordenar la ropa de mi armario.

Como tengo una tienda de Humana, a dos pasos de mi casa, cada vez que bajo a la calle, a alguna compra, no puedo evitar pasar a su interior, como atraído por una fuerza maléfica que inevitablemente, no puedo dominar. Y especialmente, cuando veo los escaparates llenos de carteles anunciando: "¡TODO A 4€!". Al poco tiempo, ya está toda la ropa a 3€, luego a 2€ y al final a 1€. ¡Quién podría resistirse! Yo no, desde luego. Cuanto más barato me compro algo, más contento vuelvo a casa. Hace poco, volví con unos  skinny jeans negros, por 1€. Me he comprado algunas bonitas camisetas, con imágenes de Frankenstein, Mickey, Marilyn e incluso Marilyn Manson, ... por 1 o 2€, también.



La de Manson, muy parecida a esta.



Chaquetas y pantalones bermudas, de lino, a un precio absolutamente desconcertante. Las chicas de la tienda, ya me conocen y se ríen, cuando digo que no puedo pasar por la puerta, sin entrar a visitarlas y que esa tienda es adictiva. El otro día, se empeñaron en que me probara dos vaqueros y casi me arrastraron al probador. Y cuando miraba en el espejo, como me sentaban, unos chinos de ZARA, en tela vaquera, muy skinnies, la chica, desde fuera: "¿Como te quedan? ¡Déjame verlos!". Corrí la cortina, se los mostré y ella me insistió en que muy bien, Para que luego mi hermano me de la murga con que no me puedo permitir la ropa que llevo, cuando uso una talla 40 y a veces una 38. Yo siempre le digo, que si puedo meter el culo dentro, me lo podré permitir. Esa chica, me insistió en que me probara los otros, que me habían gustado y que también me quedaban perfectos, pero ya en la caja, decidí que aunque baratisimos, solo me llevaría unos. Y ella me contestó: "Bueno. ¡No hay que ser avariciosos!". A lo que yo le contesté, que no se trataba de controlar la avaricia, si no, de evitar aumentar más, mi pobreza. Ella se rió. otra dependienta también y hasta una señora, que estaba pagando sus compras, también se echó a reír. Y le gustó mucho, un collar que yo llevaba, hecho con cabezas de Buda, imitando turquesas.



Como estas, pero turquesas, alternadas con bolas y cilindros, 
de idéntico color.



Mirándolo, cuando le dije que me lo había hecho yo, con las cuentas compradas en eBay Uk, me dijo: "¡Tú eres acuario!". Yo me sorprendí, de que acertara. Me explicó, mirando como me vestía, que era creativo y los acuarios lo son. No estoy seguro. He conocido Acuarios, nada creativos. Puede que influya el ascendente o la luna, los agujeros negros o las mareas, en el momento de nacer, o lo que viste y admiraste de pequeño, no lo sé.






Me fui dando las gracias y una de las chicas me insistió en que volviera pronto. "¡Si no vienes mañana, te echaremos de menos!". ¡Como si pudiera ir de compras a diario! Este año, ni siquiera he ido a las rebajas. En unos meses, he comprado en ese sitio, ropa que me encanta y que no comprendo como se han desecho de ella y la consigo yo, a un precio de risa. Como una chaqueta de lino, color marfil, que no me puedo abrochar, pero, ¿quién quiere hacerlo? Merece la pena, de lo bonita que es. O unos bermudas, también de lino, negros de raya diplomática. Por no hablar, de dos pañuelos tan bonitos, por 1 y 2€, que tuve que examinarlos bien, para asegurarme de que no llevaban la firma de Hermès.




Este sí es de Hermès.
Uno de los míos, es prácticamente igual, también
repleto de tambores, pero predominando el negro 
y el verde, en lugar del azul.



Este es un momento de un desfile de Hermès.

No comprendo como no lleva pañuelos al cuello, 
todo el mundo, con lo que visten y animan cualquier atuendo.



El caso es que debido a estas compras, mi armario, ya bastante apretado, estaba a reventar. Decidí sacar la ropa que no me pongo, por haberse quedado demasiado pequeña. Para mi desgracia, tenía demasiados pantalones y vaqueros, que no podía abrocharme o que si lo conseguía, era a costa de que mi voz sonara más aflautada. Me dediqué un buen rato, a probarme uno tras otro, todos esos pantalones. Fue desolador. Trataba de meterme en uno de ellos, cuando mi hermano, asomando la nariz por la puerta, me dice: "No te los vas a poder abrochar. Esos, no te pasan del paquete". Yo, arrogantemente, le desafié, pero tenía razón. "Aquello", no cabía dentro. Y no por ser demasiado excesivo, si no por falta de tela, he de aclarar, sin arrogancia. Quedaba expuesto, de una forma tan obscena, que hasta a mí me sonrojaba. Él se fue partiéndose de la risa y yo me quedé frustrado, llamándole imbécil. Encontré como catorce pantalones que no me podía abrochar. Afortunadamente, tengo más, que sí. Los guardé en otro lugar, a la espera de volver a recuperar mi antigua esbeltez, algún día. Y es que yo, nunca pierdo la esperanza, en esta puta vida. Lo mismo ocurrió con algunas camisetas, que me quedan tan apretadas, que mis traicioneras adiposidades no me permiten ponérmelas. Ahora tengo más espacio en el armario, pero mi autoestima, por los suelos. Pero aún así, intento, con gran esfuerzo, sonreirle a la vida.





Estas cosas, comprar alguna ropa bonita, tirada de precio, alguna vez, me alegran el día. Trato de combatir la tristeza, intentando ponerme guapo, cuando piso la calle. El día que no me importe, será dramático.



Maureen Stapleton en la deliciosa "Bye Bye Birdie"



También me alegra la vida, ver bonitos vídeos de canciones que me encantan, en youTube, ver alguna película en casa, especialmente, si son de terror y dan miedo, pues no hay nada peor, que ver películas de terror que no te asustan, como ver comedias que no te hacen reír o dramas que no consiguen hacerte llorar. Y disfruto, también, leyendo algo, que haga que resulte difícil cerrar y dejar el libro. O descubrir una canción y no cansarte de escucharla, una y otra vez, de lo mucho que te encanta. Aunque no soy fan de Lady Gaga, a veces, descubro cosas de ella, que me gustan mucho y lo agradezco enormemente. Como el siguiente vídeo, que he visto, no sé ya, las veces y no me canso de hacerlo, pues me resulta demasiado corto, en comparación con la versión del CD. Lady Gaga con RuPaul, en el show de los Muppets. Esta canción, me ha llegado a obsesionar. Ya saben ustedes, que mis gustos son eclécticos. Incluso me hace cantar y bailar en la ducha, con lo peligroso que eso resulta a mi edad.






Todo este tipo de cosas, hacen que tu triste existencia, continúe siendo triste, pero más llevadera. Como cuando nos hacemos reír, mi hermano y yo, diciendo gilipolleces, a veces sin cesar. Seguimos tristes y asustados, pero gracias a que nos reímos, sobrevivimos. Si no fuera por todo esto, expuesto aquí, mi triste vida, sería además, un verdadero asco.

La vida es puta, pero si consigues reírte y disfrutar de determinadas cosas, cada día, sobrevives.





Y espero, que siendo positivo y consiguiendo un futuro, también.

Gracias y besos a todos.

viernes, 29 de abril de 2016

¡Soy literato!




Tengo tantas frustraciones en esta vida, como años. Envidio a la gente que canta bien, a la que baila bien, a la que pinta, escribe... Yo he dibujado mucho, he bailado lo que no está en los escritos, hasta acabar empapado de sudor. No canto nada bien, para que vamos a decir lo contrario, pero conozco a mucha gente a la yo que he oído cantar, que hacen que yo parezca el mismísimo Pavarotti. Nunca había escrito. De hecho, tardé mucho tiempo, aunque me lo aconsejó una antigua amiga, en tener un blog, a la que le dejaba casi siempre notas escritas por mí, que celebraba mucho y se decepcionaba cuando no lo hacía, pues pensaba que no podría escribir ni dos líneas. Hay blogs en los que publican posts gente brillante, o que al menos escribe bien. Yo no. Como dice mi hermano, cada vez que lee un post mío: "¡El pobre, hace lo que puede!"






Llevaba tiempo en que me rondaba una escena entre dos personajes, y la visualizaba, con diálogos incluidos, como si fuera una novela, e incluso, una película. Hace unos días, decidí escribir esa idea. Me resultó muy fácil, más de lo que yo esperaba. Luego, pensé que debía añadir un principio a esa idea. Más tarde, la continuación a lo que había escrito... Estoy disfrutando tanto, que llevo días escribiendo, cada vez que tengo un rato libre. Incluso, dejo de hacer muchas cosas, para ponerme a escribir.

Mi hermano: "¡Empieza Guerra y Paz!" (La impresionante serie de la BBC, de la que no nos perdemos un capítulo).





-Yo: "¿¡Ahora!? ¡Estoy escribiendo!"

-Él: "¡Puedes escribir en el blog luego!"

Oliver, creía que escribía un nuevo post. Hasta que me dijo un día: "¿Que escribes? ¿Que es ese post tan largo?"

Yo no le había contado nada. Escribo ese relato para mí y solo para mí. No tengo intención de que lo lea nadie. Y nadie lo leerá. Y lo bueno de saber que no lo leerá nadie, es que puedo escribir relajado, lo que me de la gana y como me de la gana. Incluso guarradas que escandalizarían a una vieja puta del puerto. ¡Incluso a mí mismo, llegan a escandalizarme! Pero... ¡Nadie lo leerá! ¡Es genial! Aunque eso, no quiere decir que no me esfuerce. Me paso horas releyendo lo de hace días y corrigiendo, cambiando diálogos, añadiendo líneas, etc. 






Cuando mi hermano se dio cuenta de que no era un post, lo que escribía, pues lo hacía en Word, me preguntó que era eso. Le expliqué, tímidamente, que estaba escribiendo un relato. 

-Él: "¿¡Tú!? ¿¡Un relato!? (Alucinando).

-Yo: "Sí, he empezado con una tontería... me he liado y no puedo parar.

-Él: "¡Ay madreee...! ¡Que se ha hecho literato!" Y se meó de la risa ante la idea.

Le expliqué que nadie lo iba a leer. Era solo para mí. 

-Él: "¡Pero yo sí! ¡Soy tu hermano!"

-Yo: "¡No! ¡Ni siquiera tú!"

Cada vez que se acercaba al ordenador, yo me iba a Google o a Yahoo, para impedir que leyera nada.

Como no le dejaba leerlo, un día, estando yo escribiendo, mientras él estaba tumbado en la cama a mi espalda, viendo algo en la televisión, me vuelvo a mirarle y le descubro mirando al ordenador con unos prismáticos.  Yo, después de llamarle cabrón, sufrí un ataque de risa que casi hace que me caiga del alto taburete. Tengo mi ordenador en lo que era mi alta vieja mesa de dibujo.


Rojo, por supuesto



En otra ocasión, pasó detrás de mí, mirando a la pantalla y llegó a leer algo de "Anatol", que es el nombre del protagonista, que es polaco. Encantado, por haber conseguido leer algo, aunque resultara irrelevante, se pasó el día cantando, como si él fuera el resultado de una endogamia de tercera generación: "¡Anatol, chúpame un cojooón! ¡Anatol, chúpame un cojooón!"

Otro día me dice: "¿Cuantas páginas llevas escritas?"

-Yo: "14".

-Él: "¿¡¡¡14!!! ?

Como si le sorprendiera que mi despropósito pudiera dar para tanto.

Luego añadió: 

-"¿Como vas a ser escritor, si no sabes lo que es la prosodia ni la prosopopeya!

-Yo: "¡Claro que lo sé! ¡¡Claro que lo sé!! ¡Y para tu información, pienso meter prosodias y prosopopeyas en cada párrafo!"

Entonces él aulló de la risa y se meó encima, literalmente. Está sufriendo una infección de orina, y resultó inevitable.


·Prosodia
nombre femenino
1. Parte de la gramática tradicional que enseña la pronunciación y acentuación correctas.
2. Parte de la fonología que estudia los rasgos sonoros que afectan a las unidades mayores que el fonema o no segmentales. "la prosodia estudia el acento, el tono y la cantidad".

·Prosopopeya
nombre femenino
1.Gravedad y solemnidad afectada en el lenguaje o en la forma de actuar.

2.LIT
Figura retórica de pensamiento que consiste en atribuir a los seres inanimados o abstractos características y cualidades propias de los seres animados, o a los seres irracionales actitudes propias de los seres racionales o en hacer hablar a personas muertas o ausentes.


Más tarde, continuó con las bromas ofensivas.

-Él: "¡Mi hermano es literato! ¡Va a ser el Léon Tolstoi de este siglo! ¡Ganará el Planeta! ¡El Cervantes! ¡El Nobel de literatura!"

-Yo: "¡Y el Oscar!

-Él: "¿El Oscar?

-Yo: "¡El Oscar al mejor guión adaptado!

-Él: "AAAAAH...! ¡Vamos a nadar en la ambulancia!

Y sandeces absurdas así, sin cesar.

Estoy tan absorto en lo que escribo, que incluso me he sorprendido a mí mismo, llamando a mi galgo Valentino a voces: "¡Anatoool!".




Parece mentira, como pasa el tiempo.
Valentino ya ha cumplido 11 meses.
¡Y sigue igual de loco!



Es genial y absorbente, esto de escribir. Incluso estando en la calle, piensas en ello, en la historia, en diálogos para añadir, en cosas que has de corregir... Y no comprendo como muchos escritores tienen crisis creativas y no les viene la inspiración de las musas.





Es como si yo tuviera una repleta residencia de señoritas musas, dentro de mi cabeza. Lo cual, cuando se lo comento, también hace que mi hermano, se desternille de la risa.

Cuando escribes un relato, siendo tú el autor, te puedes permitir cualquier cosa. Eliges el lugar, la época (en este caso, París, 1946). Tú creas los personajes. Tú decides lo que le ocurre a cada personaje. Tú eliges lo que cada uno dirá, en un diálogo. Tú decides también, lo bueno, simpático, guapo o gracioso, que es cada uno de ellos. Anatol, es un hombre absolutamente encantador, fascinante, divertido e inteligente. Alguien que desearías tener como amigo y sería el mejor de tus amigos. Y que nunca te decepcionaría, como suele ocurrir.  Y lo mismo se puede decir de la señora Du Lac, la madre de otro de los personajes. Es encantadora y muy graciosa. Muy buena persona. Anatol y ella se adoran.

Puedes añadir comedia, pero también drama. Yo mismo, días después de haber escrito algún capítulo, me parto de risa con sus diálogos, visualizandolo como en una película.  A lo que mi hermano dice, escandalizado: "¡Se ríe de sus propias gracias! "¡Se mea de lo que él mismo escribe!".

También he llegado a emocionarme hasta las lágrimas, releyendo algún pasaje que me resulta bastante conmovedor.






Tú eliges su ropa y decides como van vestidos y peinados. Esto es muy divertido para mí. No puedes decir: "Saltó de la cama y se puso sus skinny jeans". Describes su pantalón de pinzas de cintura alta, dobladillo en el bajo, planchados con raya y cinturón estrecho. Sí, tú les vistes e incluso tú les desnudas (esto también es divertido). 







Además, eliges el lugar, los nombres, la época, etc. etc. En un momento dado, tenía que sonar una canción de fondo y como no puedes decir "Sonaba Single Ladies de Beyoncé", buscas en tu mente una que pueda servir, la escuchas en You Tube leyendo el texto a la vez (buscar mis CD's de música francesa entre tantos apilados, sería agotador) y ¡voilá! ¡Hasta parece que está compuesta para ese momento de mi relato! Esa canción es J'Attendrai", en la versión de Jean Sablon. Es una de mis canciones favoritas. Y debería estar sonando, al leer este post, en el momento en que lo publico.



Jean Sablon



Como mi historia transcurre en el año 46 en París, este dato, esta decisión, condiciona, complica y divierte, también, al escribir. Los dos personajes principales, no se ven en varios días, por no poder localizarse. Eso hoy sería impensable. Pero ellos, no tienen móvil. La trama es difícil, en muchos momentos, al ser en 1946.




Esto es un ejemplo. (Por favor, sean ustedes indulgentes. Ya digo que evidentemente, no soy escritor).

"No le extrañaría nada si le colgaba el teléfono. Eran las nueve de la noche y a  esas horas, puede que estuviera en casa. Antes de marcar, respiró hondo, tratando de calmar sus nervios. Marcó uno tras otro cada uno de esos números, que se había aprendido de memoria esa misma noche, en que Anatol le dio la hoja arrancada de su libreta, mientras permanecía insomne en la cama. Contestó la que debía de ser su portera y después de preguntar por Anatol, oyó como dejaba el auricular sobre una mesa o una silla y esperó. Tardaba, debía subir hasta la buhardilla para avisarle, suponía él. Solo esperaba que fueran pocos pisos. Al fin, oyó como volvía a sonar el auricular al levantarlo de la mesa, y la mujer, respirando algo entrecortada, le anunció que el señor Anatol debía haber salido, pues no contestaba a su puerta. Etienne le dio las gracias, pidió disculpas por las molestias y colgó. Se sentó en la butaca junto al teléfono y permaneció mirándose las manos, que agarraba una contra otra. Estuvo así, unos minutos. Odiaba que Anatol conservara un mal recuerdo de él. Súbitamente, se levantó de la silla, le anunció a su madre, que se encontraba en la cocina, que salía un momento a comprar cigarrillos y cogiendo la chaqueta del perchero del hall, bajó rápido las escaleras. Sin peinarse". 

¡Con lo fácil que sería hoy, mandar un WhatsApp! Creo.






Un dato, que explica bien lo que quiero decir: En un momento dado, tres de los principales protagonistas, acuden a un carisimo restaurante y el maître d' les recibe, pero... descubro, buscando en Google, que el término no se utilizó hasta 1950, con lo cual...

Además, me sorprendo a mí mismo, también, diciendo cosas en francés. ¡Yo, que solo se decir cuatro cosas en ese idioma! Pero de la manera más natural, digo "Mon Dieu!" "N'est-ce pas" o "Sacre Coeur!" cada dos por tres.

También, otro día, se me pasó por la cabeza la absurda idea de que Anatol muriera. Y me sorprendí a mí mismo, pensando: "Voy a matar a Anatol". Rapidamente, pensé que así deben de expresarse los escritores, cuando se deshacen de un personaje, pues si tú le has creado, si le eliminas por propia decisión, significa que le matas.






Pensé que ese era un claro detalle de que pienso como un escritor. Aunque solo unos minutos, duró ese pensamiento. No soy tan arrogante.

Hace unos días, bajé a mis tres criaturas por la noche a la calle, cuando subí, mi hermano estaba leyendo lo que yo escribía. Me enfadé y le regañé. Y él no paraba de reír y hacer coñas. Había leído tres capítulos. Me dijo que era un tanto ingenuista. También que era redundante. Y que le habían gustado varias cosas que le parecía que estaban muy "bien traídas", como queriendo dar una de cal y otra de arena, el cabrón. Por supuesto, le dije que no se preocupara, que no tendría que soportar más leer tales cosas ingenuistas y redundantes, que le hacían sangrar los ojos, por que no iba a leer una puta página más. Lo escribía solo para mí. El se indignó, diciendo que tenía que enterarse lo que pasaba con la historia (!!!?). Le dejé claro que tendría que escribirse la suya propia. Y así seguimos discutiendo, tres días.





También, me dice que hay muy pocos personajes, al o que yo le contesté: "¿Y en cinco horas con Mario, cuantos personajes hay?". Él se volvió a revolcar de la risa. Luego añadió, que encontraba que "faltaban conflictos", cuando se ha leído solo, 24 páginas de las 42 que llevaba escritas. ¡Los conflictos vienen después!

Ayer por la tarde, estaba cansado, después de mucho follón y no parar y me tumbé en la cama diciendo que estaba agotado físicamente y también, intelectualmente, pero que tenía mucho mérito pues aún así, escribía mi relato. Me contestó: "¡Y así lo escribes!".

Yo no escribo bien, lo sé con seguridad. No tengo ninguna pretensión en ello e insisto, lo escribo solo para mí, por que me divierte y me distrae de cosas muy serias y graves, pero él se parte de risa, solo con leer que Anatol tiene en su buhardilla una aspidistra. Si yo, veo una aspidistra ahí, es que debe haberla, por que es mi relato. Punto. ¡Y como decía Drácula: "¡No es cosa de risa!"



Aspidistra, es un género de la familia Asparagaceae, 
anteriormente Ruscaceae



Ayer, mi crítico hermano, continuó leyendo lo que había escrito y al mismo tiempo, escuchaba las noticias en le tele... desviando la atención a la pantalla del televisor, cada dos por tres, para decir: "¡Que hijos de puta!", cuando una información le indignaba, lo cual, me pareció una inmensa falta de respeto. Unas líneas después, vuelve a dejar la lectura de mi insigne relato, par ver y ponerse a cantar, el anuncio del perfume de Marc Jacobs, "Decadence", que nos gusta mucho, protagonizado por Adriana Lima, y su canción "The Hunter Gets Captured by the Game" de las Marvelettes, una de nuestras favoritas, siempre la cantamos a voz en grito.






Lee mi, sin igual relato, muy estirado y con la cabeza hacia atrás, como si llevara un monóculo puesto. De repente, se ríe y dice que le gusta mucho, y de hecho lo celebra con insistencia, un detalle que le ha hecho reír, que sí, es gracioso, pero no tanto como otros que me hacen reír a mí muy alto, y que él, ha leído sin inmutarse...





También ha visto y celebrado, que he añadido conflictos. ¡Debían llegar en su momento oportuno! 

Y ante mi negativa, a su sugerencia, de que cambie una palabra por otra, le pregunto:

-Yo: "¿Ahora también eres corrector de estilo?".

-Él: "¡Si empiezo... no paro!".

Más tarde, me dice, ante mis quejas:

-Él: "¡Allá tú con tus inseguridades y complejos!"

-Yo: "¿Como no voy a tener complejos e inseguridades con lo que me dices! ¡Deberías decir, para evitarlo, que poseo un talento innato y extraordinario!"

-Él: "Se me da muy mal mentir".

Luego, como para tratar de arreglarlo, me dice que está disfrutando mucho de la lectura y que no puede esperar a ver como se desarrolla. Lo dice con tal afectación, que no hay quien lo crea.

El caso es que ya he escrito 42 páginas y mi hermano cabrón, suelta una carcajada cuando se lo anuncio. Piensa que escribo, como un churrero llena la sartén.

No sé si seguiré mucho tiempo con mi relato. Seguramente, lo termine abruptamente o tal vez, le añada unas líneas de vez en cuando. Con toda seguridad, y para tranquilidad de mi hermano, este es mi primer y último relato. En vista de las demoledoras críticas de mi único lector,.. Mi carrera literaria, acaba de comenzar y finalizar, en pocos días. Cada vez que releo algo, me digo a mí mismo: "Soy ingenuista y redundante". Desmoralizador. ¡Muy desmoralizador!

Pero también pienso que tal vez, algún día, dentro de cien años, alguien descubra lo que he escrito, lo lea, lo aprecie y se convierta en un clásico. Uno de estilo ingenuista, pero un clásico. Puedo pensar lo que me apetezca e ilusione. Es mi relato y mis sueños, por muy disparatados que estos sean. ¡Anda que no he leído yo, sandeces publicadas!

Galgo lover

Galgo lover

CD QUE ESCUCHO ESTOS DÍAS:

CD QUE ESCUCHO ESTOS DÍAS:
¡Me encanta! ¡Me encanta ¡ME ENCANTA! Preciosos temas satandards, maravillosamente producidos. Su voz y estilo parecen los de una jovencisíma Etta James. No me extraña que fuera el cantante favorito de Billie Holiday.

ANTES:

ANTES:
Aunque después de una primera escucha, parece que ninguna de las canciones de este CD es memorable, si son en su totalidad, muy, muy agradables de escuchar. Relajadas, intimas, románticas e incluso tristes. Y muy bien producidas. Para una noche relajada y una copa de vino.

ANTES:

ANTES:
¡Genial! Otro gran descubrimiento. Mejor cantante que otros famosos crooners y muy bien producido. Es un placer escuchar sus versiones, como "I've Grown Accustomed to Her Face". Me ha encantado.

ANTES:

ANTES:
Preciosas canciones, como The "Lipstick On His Collar", de sonido oldie, con buenos e incluso buenísímos arreglos. Cuanto más lo escuchas, más te gusta.

ANTES:

ANTES:
¡Magnifica! Una de las mejores y acompañada por una orquesta fantástica. Los arreglos de cuerdas de "Paradise" deberían haber sonado así, en ese lugar. Pero la versión movida de "What'll I do", me ha horrorizado, siendo una canción tan triste y siempre versionada como balada.

ANTES:

ANTES:
Mi Robbie Williams favorito, cantando standards como el crooner más experimentado. Y con sentido del humor, como en alguno de sus propios temas. Muy disfrutable. Epecialmente, Puttin' On The Ritz, Minnie The Moocher y otras varias.

ANTES:

ANTES:
Hacía décadas que lo escuché por primera vez. Sigue siendo, casi en su totalidad, fantástico y memorable. Y esta edición facsimil es una joya, calcada del vinilo original. Como deberían editarse todos los CD's.

ANTES:

ANTES:
No me vuelve loco la música demasiado electrónica, pero me ha gustado mucho como suenan algunas canciones de este disco.

ANTES:

ANTES:
Este es un CD, que no se por que razón, siempre he ignorado y me ha gustado mucho, especialmente cuatro o cinco canciones.

ANTES:

ANTES:
Una de las mejores voces de los 80, en un disco con temas sensibles y muy agradables de escuchar.

ANTES:

ANTES:
Me vuelve loco "Get Lost" y por eso lo compré. Hay momentos en que Beth Ditto parece La Ciccone, pero con mejor oído :) como en "Get a Job". En general, me ha gustado mucho.

ANTES:

ANTES:
No es solo música maravillosa de otra época, incluso parece música maravillosa de otro mundo más avanzado que el nuestro, lo cual da que pensar.

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¡Nostalgia de los 80! "Americanos" es una de mis canciones favoritas de esos años :)

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ANTES:
Una versión masculina y para jóvenes de los 50, de Julie London. Es fácil imaginar el efecto que sus canciones y su voz, causaría en los que le escuchaban. Más sensual que muchas obviedades de hoy en día.

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ANTES:
Hacía mil años que no escuchaba a la Pasadena Roof Orchestra y me entusiasma tanto como entonces.

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¡Genial! ¡GENIAL! ¡¡¡GENIAL!!! Genial cantante. Otro feliz descubrimiento.

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Un gran descubrimiento. Cuanto más lo escuchas, más te gusta.

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Temas tan conocidos y escuchados que ahora suenan de forma diferente, pero genial.

ANTES:

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Maravillosas versiones al mejor estilo clásico, como deben sonar. Y buenísimos arreglos.

ANTES:

ANTES:
Un genial descubrimiento. Lo mejor de los 70 y 80, en un gran CD y fantástico cantante.

ANTES:

ANTES:
Aún mejor que el anterior. Muy disfrutable. Mejor que la inmensa mayoría del pop actual.

ANTES:

ANTES:
Fantásticas versiones. Además de actor y bailarin, Chakiris es un fantástico cantante. Un placer escucharle.

ANTES:

ANTES:
Perfectamente producido e interpretado. Cuanto más lo escucho, más me gusta. Y algo poco común, es que el CD extra, está a la altura también.

ANTES:

ANTES:
¡Fantástica! Algunas canciones parecen parte de la banda sonora de una película de John Waters. Otras de un espectáculo de burlesque.

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ANTES:
Siempre me ha gustado más que Sinatra. Muchos me han gustado más que Sinatra.

ANTES:

ANTES:
Tremendamente sensual y un placer de escuchar, aunque las versiones que hace de canciones de Marilyn, no consiguen mejorarla, lo cual no es raro.

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ANTES:
Sí, Norman Bates canta. Y te gustará, como a mí, si te gusta Chet Baker

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ANTES:
Bastante oscuro e incluso depresivo (lo cual, en música, no es negativo), pero merece mucho la pena, en especial, entre otras, "Glory Box".

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Una joya. Especialmente Audrey cantando Moonriver.

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Lo más plácido y agradable desde Julie London. ¡No te cansas!

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19 temas clásicos, orquesta de Gordon Jenkins y Nilsson. Un relajante placer.

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Me gustan mucho en los momentos álgidos, cuando estallan la orquesta y sus voces. Pero no entiendo que cambien el idioma de canciones tan famosas.

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Bebe Neuwirth y Nathan Lane juntos, un gran placer. Y está lleno de grandes canciones.

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Muy triste de escuchar, por obvias razones.

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¡Impresionante voz!

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¡Fantástica! me encantan unas cuantas versiones que parecen estar hechas para un espectáculo de burlesque.

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Repleto de joyas. Mr. Bennett acompañado de Winehouse, Gaga,Lang, Bubblé...

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Su primera grabación en vivo. Imprescindible y genial.

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SPECTACULAR! SPECTACULAR! Especialmente los temas producidos por BLAM, Abrahams, Armstrong y DeVries.

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Muy, muy agradable y eso es dcir poco.

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Muy disfrutable. En especial "Où est ma tête?". Una canción que empieza diciendo: "He perdido la cabeza en la Rue Saint Honoré" te tiene que gustar a la fuerza .

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Preciosas versiones y una virtuosa al piano.

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Muy disfrutable. Especialmente, "Lonley Avenue" que es una joya.

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¡Genial!

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Sus últimas grabaciones de estudio. Algunas, joyas.

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Desde hace años, mi disco favorito. No me canso de escucharlo. ¿Hace falta decir más?

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Un placer con mucho encanto.

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¡Unica!

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Se te van solos los pies. ¡Muy disfrutable!

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¡Tanto Lady GAGA! ¡Tanto Lady GAGA!

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¡Es Judy! ¿Hace falta decir más?

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Un placer exquisito.

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¡Genial y sorprendente!

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Otra genial cantante británica.

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¡Genial!

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Un festín para los oidos.

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Preciosa voz.

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17 temas cantados y producidos de p***a madre!

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Gloria Bendita!

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Lleno de pequeñas joyas.

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Bessie Smith siempre es un placer para mí.

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Mi época favorita de Aretha!

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