Su enorme talento, como en todos los grandes artistas, no se limita a su fantástica técnica. Además, su tremenda creatividad, nos muestra unos mundos llenos de magia, imaginación y casi siempre, oníricos.
Es fascinante comprobar el gran ingenio de artistas como Gustave Doré. Todo lo que podía salir de su cabeza para deleitarnos. Sus ilustraciones hacen que podamos ver recreado con tremenda facilidad lo que se nos cuenta en los textos que ilustra. Es un placer para la vista.
Tremendamente prolífico, Doré realizó alo largo de su vida, más de 10.000 ilustraciones para más de 90 libros.
Nunca recibió una clase de arte.
"Paul Gustave Doré (Estrasburgo, Francia, 6 de enero de 1832 – París, Francia, 23 de enero de 1883)publicó su primera ilustración a los 15 años, realizó un libro con ilustraciones de París, se le encargaron trabajos sobre François Rabelais, Honoré de Balzac y Dante Alighieri. A muy temprana edad cobraba más que Honoré Daumier.
En 1853 le pidieron ilustrar trabajos de Lord Byron. Al termino de estos le solicitaron trabajos para escritores de habla inglesa, incluida una nueva versión de la Biblia, así como la famosa obra de Edgar Allan Poe, El cuervo.
En 1862 viajó por España con el Barón Davillier. Al año siguiente, ambos publicaron en conjunto una serie de crónicas sobre Valencia, Galicia, etc que se incluyó en la colección "Le Tour du Monde". Residió por unos meses en Barcelona.
La Biblia (ilustrada en 1865) fue un gran éxito para el artista, de manera que en 1867 tuvo que hacer una gran exposición de sus obras en Londres. Esta celebración le permitió fundar la Doré Gallery en New Bond Street.
En 1869, se dedicó al trabajo de crear un retrato del Londres de la época.
Doré firmó un contrato de cinco años con la editorial Grant & Co. Eso implicaba que tenía que pasar al menos tres meses al año en Londres. Cobró la suma de 10.000 libras esterlinas (unos 160.000$ ) por año. El libro London: A Pilgrimage, con 180 grabados fue publicado en 1872. Aunque fue un éxito comercial, a algunos críticos no les gustó la publicación. A muchos les disgustó que Doré mostrara en su obra la pobreza existente en Londres. Fue acusado por el Art Journal de "fantasioso más que de ilustrador".
La Divina Comedia
El Paraíso Perdido
Orlando Furioso
El Quijote
El Barón Munchausen
Caperucita Roja
Pulgarcito
El Gato con Botas
Gustave Doré, además de, con seguridad, ser el ilustrador más popular, fué también pintor.
Mientras en Inglaterra era considerado el más grande pintor vivo de Francia, los franceses no le consideraban pintor en absoluto.
Andrómeda
Los Saltimbanquis
Paolo y Francesca de Remini
La Siesta
Doré continuó ilustrando libros hasta que se produjo su fallecimiento en París en 1883.
Enigma
Fotografiado por Nadar
Paul Gustave Doré
6 de enero de 1832 - 23 de enero de 1883




































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