Esto que ha ocurrido en Japón y sucede cada dos por tres en mayor o menor medida, en diferentes partes del mundo, es tremendamente dramático, triste y terrorífico.
Innumerables víctimas y enorme destrucción. Da mucho miedo lo que la naturaleza, mediante un terremoto puede causar.
El 2012 está cerca. Yo no quiero alarmar, pero... ¿Se podrían cumplir las profecías mayas? Por que yo no puedo evitar que esas tremendas y dantescas imágenes de Japón, me recuerden a la película 2012.
No sólo son los mayas los que vaticinan la proximidad del fín del mundo. Hay opiniones de científicos que también ponen los pelos de punta. ¡Y mucho!
Según Lawrence E. Joseph, autor del libro Apocalipsis 2012, la cosa es muy alarmante. Ha reunido datos que ponen la situación del planeta en grave peligro y siempre en la misma fecha, no sólo de los proféticos mayas, también se basa en cálculos bíblicos de los fundamentalistas cristianos, hasta los últimos estudios tecnológicos y científicos que denuncian el desgaste de nuestro planeta.
Copio: http://www.laplaza.com.es/madrid_insolito.asp?id=35
En su libro, Joseph plantea varios escenarios que podrían llevar a la humanidad a la extinción. Uno de ellos es el volcán que está debajo del Parque de Yellowstone que protagoniza catastróficos estallidos en ciclos de 600 mil años y ya lleva 640 mil sin rechistar ni entrar en erupción. Los científicos lo califican de "gigante dormido", constatando la elevación media del suelo, (siete centímetros en los últimos años), lo que ha encendido las luces de alarma.
Joseph dice también que nuestro sistema solar está entrando en una nube de energía dentro de la Vía Láctea, por primera vez en 26 mil años, algo que puede afectar al clima y a la atmósfera.
Pero la principal tesis del libro es que el final, probablemente, se deberá al incremento de la actividad del Sol.
Dice que nuestra estrella no estaba tan revuelta desde hacía 14 mil años, fecha de la última Edad del Hielo y asegura que "cuando el astro rey estornuda, la Tierra agarra una pulmonía".
Su preocupación es que una tormenta solar achicharre la red de satélites que orbitan alrededor del planeta sin los cuales nuestras comunicaciones y nuestra sociedad, en general, dejarían de funcionar correctamente.
En una entrevista, Lawrence E. Joseph dijo saber lo que hará el 21 de diciembre de 2012. Por la mañana recogerá a sus dos hijos y viajará con ellos a un lugar tranquilo y allí esperará hasta que pasen once minutos de las once de la noche y contemplará en silencio la llegada del Apocalipsis.
¿Nos va a sorprender el fín del mundo a todos rodeados de espumillón, regalos empaqueados y un pavo en el congelador? ¡Pues vaya un plan! Yo preferiría que nos pillara en Semana Santa.
Los mayas avisan
Los ancianos mayas nos dicen que todos los eventos que están por llegar son parte de un “acontecimiento natural" que forma parte de un ciclo mayor por el que atraviesan todas las civilizaciones y planetas que conforman nuestro universo.
Para sus profecías cobraba una especial importancia la "cuenta larga".
Desde el 13 de agosto del año 3113 a.C., -algo muy importante debió ocurrir en esta fecha para que se tomara como inicio-, hasta el 2012 habrán trascurrido 5.125 años.
Todo un ciclo que se regenera y se purifica a sí mismo, bien sea con fuego o bien con agua. El final del ciclo no significa el fin del mundo como han malinterpretado personas fuera de la tradición maya.
Es el inicio de un nuevo periodo de sabiduría, paz y armonía, aunque antes tenga que haber unos pequeños ajustes planetarios. Estamos cerca del final del actual quinto ciclo evolutivo o Quinto Sol.
Como cada ciclo dura 5.125 años terrestres, -la "cuenta larga"-, el final tendrá lugar el 21 de diciembre del año 2012 con el "despertar" de la humanidad. ¿Qué clase de despertar?
Lo comprobaremos.
¡Espero que no! Aunque sinceramente, hay ocasiones que pienso "¡Que salga el sol por Antequera! Pero da un poco de coraje. ¿No?
Mientras tanto, esperaremos y pensaremos en Japón. En todas sus víctimas.


























































