No sé que es lo que buscaba cuando encontré los "Thai Fisherman Pants" que dicho así, parece el nombre de un grupo musical moderno, pero en realidad son los pantalones de los pescadores tailandeses.

Los vaqueros ajustados y pitillo con los que paso el invierno, son más incómodos y calurosos en verano.
Enseguida pensé que si eran del estilo de unos negros anchísimos de lino que tengo, ya demasiado viejos y más gris antracita que negros de tantos lavados, debía comprarlos. esos viejos de lino eran mis favoritos para el calor del verano y comodisimos. Como dudaba entre unos grises de rayón enormes y otros negros de algodón y eran baratos, primero me compré los grises. Hay que decir que son talla única. Los ajustas tú a tu cintura plegándolos y atándolos con el cordón.
Sí. Asustan un poco, pero esperar.
¡Comodísimos y fresquísimos!
¡Más que una sandía en un chiringuito!

Tambien los llaman Yoga pants.
Lo peor, es que sólo tienen un bolsillo. Y cuando salgo de casa a pasear con las galgas, en ese único bolsillo tengo que meter el tabaco, el mechero, el D.N.I. y una tarjeta de crédito por si las moscas. La cartera ocuparía sóla el bolsillo. Las llaves y las bolsas para las cacas, tengo que guardarlas dentro del pantalón, sujetadas con la cinturilla. Y otra cosa horrible, es el algodón negro cuando tienes una borzoi tan peluda.
¿Peluda, yo?
¡Sí, peludísima!
¡Y bellísima!
No haces más que meterte en el ascensor y darle al botón de bajada y ya parecen de angorina. Un desastre. Pero hay que llevarlo con alegría. ¡Se las quiere tanto a las criaturitas!
Te los puedes poner con alpargatas de esparto (espadrilles), o con chanclas (flip flops) bonitas.


Yo, el verano pasado me quise comprar unas "getas". Que son esas chanclas de madera tradicionales que se usaron primero en China y después en Japón, por geisas y samurais, para proteger sus pies de los charcos y el barro.

Hay multitud de modelos diferentes.
Aunque digo yo, esos dientes en la suela,
deben de hundirse en el barro que da gusto.


Me compré estas que tienen la suela de goma
imitando paja trenzada.
Lo malo es que me equivoqué en el número
y me están pequeñas.
¡Mierda!
Lo malo es que me equivoqué en el número
y me están pequeñas.
¡Mierda!
En este brevísimo video, vemos lo fácil que es ponerselos.






















