Uno no deja de sorprenderse cada día con la obra de artistas hasta ahora desconocidos para mí. Ito Jakuchu, es uno de ellos. Me parece tan fascinante como exquisito.
Traduzco (de aquella manera) un estracto de la Wikipedia:
Ito Jakuchu (1716-1800) fué un excéntrico pintor japonés del periodo Edo, cuando Japón se mantuvo cerrado al resto del mundo. El tema de la mayoría de sus obras, tienen que ver con la tradición japonesa, especialmente gallinas, gallos y otras aves. Muchas de sus pinturas, por otro lado, tradicionales, muestran una gran experimentación con la perspectiva y otros elementos de estilo particularmente modernos.
Aunque comparado con otros pintores de su época, el estilo de Jakuchu muestra una personal tranquilidad, contención y profesionalidad. Mantenía fuertes lazos con los ideales budistas.
Su aprendizaje vino de la inspiración que le procuraba la naturaleza y las pinturas chinas de los templos Zen. Algunas fuentes indican que pudo haber estudiado con Ooka Shumboku, un artista de Osaka conocido por sus pinturas de aves y flores. Aunque un número de sus obras muestran animales exóticos o criaturas fantásticas como el ave Fénix, es evidente que las criaturas de la vida cotidiana, como gallinas, inspiran su trabajo.
En su obra se aprecia una mezcla del estilo y la técnica de las pinturas chinas y japonesas.
Gracias a la amistad que Jakucho tuvo con Daiten Kenjo. un monje Rinzai, accedió a la la enorme colección de pintura china y japonesa que se conservaba en el templo Shokoku-Ji de Kyoto.
Fué muy popular y reconocido en la comunidad artística de Kyoto. Jakuchu recibió muchos encargos de paneles pintados. También pintó estos paneles para templos budistas.

















