Leala
Mi querida amiga
Arquepe, ha adoptado hace unas semanas a
Diva, una preciosa podenca.
Diva llevaba cinco años en el refugio esperando una familia. Por fín la encontró y no podía haber caído en mejores manos.
Diva
Teniendo ya a
Diva,
Arquepe actuando por un generoso, espontáneo y compasivo impulso, salvó de caer en manos de unos galgueros a
Leala. La adoptó tambien. Una preciosa, tierna y dulce galga.
Leala en su chenil de la perrera,
antes de ser adoptada.
Desde que llegó a la familia de
Arquepe,
Leala está enferma. En la última semana, especialmente grave. Pesa 14 kilos. Piel y huesos. No comía ni bebía. Diarreas y fiebre. Le han realizado todos los análisis y pruebas posibles en varios veterinarios.
Arquepe está sufriendo y luchando lo indecible. Más de lo imposible, por salvar a su dulce galga. Los análisis, dan todos negativos. Al no encontrar la causa de su estado ¿Cómo tratarla? Cómo salvarla? Las últimas noticias, hablan de un virus, pancreatítis... Sabiendo que se trata de algo concreto, se podrá empezar a actuar. Ya ha comido un poco y continúa con suero.
Tiene que haber justicia en algún lugar para
Leala. Y por extensión, para
Arquepe. Una pobre galga que ha sobrevivido a su anterior vida de falta de amor, cuidados y devoción, salvada de unos galgueros que no habrían hecho nada bueno por intentar sanarla al descubrir su estado y que cae en las manos de un ángel lleno de amor como
Arquepe, que sintió adoración por ella nada más conocerla y con una vida futura llena de felicidad y amor, debe de sobrevivir.
Leala y Diva, juntas hace unas semanas,
con su nueva familia.
Todos sus amigos, que sabemos lo que están pasando, estamos siendo todo lo optimistas que se debe ser en un caso deseperado como este y que nos afecta como lo está haciendo desde hace dias. Demasiado dolor, angustia y preocupación. Y enfado. Enorme enfado el que yo sentí cuando me enteré de su tremendamente injusto estado.
Yo no creo en Dios. Le he rogado a todo lo que se me ocurría como nunca lo he hecho. A Santos, estrellas y luna. He encendido velas junto a mi ordenador esperando que algo o alguien se diera por aludido y consultado el correo cada 10 minutos en espera de novedades, buenas novedades. Un sinvivir. Pero lleno de esperanza en que un caso como este termine como es de justicia.
Leala merece vivir feliz con
Arquepe,
Diva y su familia.
Como viven los galgos amados que sobreviven a los cazadores. ¡Felices!
Mis galgas, Lolita y Tallulah
Hasta el ángel que es el precioso
Tato, reza por ella.
Tato con su estampita de la Virgen
Animo, Leala y por tí, por Arquepe que te adora y nosotros que tambien, sal adelante y vive felíz, por favor. Vive feliz con Diva, a la sombra de esa higuera.
Por que Leala, Arquepe y Diva
se lo merecen.